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lunes, 27 de julio de 2026

Última jornada del V Festival de Poesía y Narrativa Antonio Alatorre

 El domingo 26 de julio, al día siguiente del aniversario 104 del nacimiento de Antonio Alatorre, llegó a su fin la quinta edición del Festival de Poesía y Narrativa Antonio Alatorre, organizado por Andrea Reynoso. Acaso por ser el último día, el programa de la jornada estuvo más cargado de actividades que el de los días anteriores, comenzó al mediodía y, previa pausa de algunas horas para comer, terminó más allá de las 21:00 horas. La asistencia también fue más nutrida, pero con el mismo fenómeno de los días anteriores y aún de otras actividades semejantes: las personas asisten, en mayor o menor número, solo a aquellas presentaciones que les parecen más interesantes o en las que participan sus amigos o familiares, retirándose al terminar estas. Así, es perfectamente lógico que haya una presentación de libro para dos asistentes seguida de otra con 30 personas, a la que seguirá una más para las mismas dos personas.

Josefina Valera.


El caso es que el programa dominical inició a las 12:20 horas, con unos 15 asistentes que acudieron al Museo y Centro Regional de las Artes a acompañar a la joven escritora Josefina Valera en la presentación de su primera publicación, la plaqueta No es un adiós, resultado del taller de creación poética que imparte Andrea Reynoso y publicada por la editorial local Aotli. La misma Andrea presentó a la autora, de quien dijo que nació en noviembre de 2004 y escribe desde los 18 años de su edad, como un recurso para expresarse y dejar fluir lo que siente.

Enseguida, Josefina explicó que el título de su plaqueta viene de que, aunque es muy selectiva con sus amistades, nunca se despide por completo de las personas, a quienes lleva siempre consigo a pesar de que la vida los aleje. Leyó en voz alta algunos de los poemas que integran su publicación, iniciando con El último, inspirado en el Poema 20 de Neruda.

Fernanda Sánchez (izq.) y Laura Ramírez.


Antes del receso hubo tiempo de escuchar a las grullenses María Fernanda Sánchez García y Laura Miriam Ramírez Zamora presentar Herida clara, un poema de Fernanda musicalizado por Laura, quien hizo con él una canción de trova. Fernanda explicó que su poema es una protesta contra la situación de hambre y escasez de agua que se vive en el mundo y, en particular, en nuestra región; Laura dijo que conoció este poema en un festival en El Grullo, le gustó y le propuso a su autora musicalizarlo. Dicho esto, Fernanda leyó el poema original y cedió el micrófono a Laura para que cantara la versión musicalizada, acompañada con una guitarra.

Para las 14:00 horas había anunciado un slam poetry, término que en español significaría algo como concurso de poesía, pero no se realizó por falta de participantes. Así, hubo algunas horas para recuperarse de la desvelada de la noche anterior o simplemente para salir a comer algo, para continuar con la jornada por la tarde, siempre en el Museo.

Arturo Valdez y Miriam Vaca.


Justo a las 17:04 horas comenzó la recta final del Festival, con la presentación de las novedades de la editorial tapatía Señor Valdez, por su director, Arturo Valdez, y Miriam Vaca, de CulturAutlán. Ella comenzó haciendo una semblanza histórica de la editorial Señor Valdez, nacida durante la pandemia con la intención de dar a escritores noveles la oportunidad de publicar su obra, aunque también ha difundido el trabajo de artistas plásticos, que ha servido para ilustrar algunos de sus libros. Miriam mostró algunos de los primeros títulos publicados por Señor Valdez y que fueron presentados en Autlán, como los diversos volúmenes de Relatos que cruzan el mar, Cuenteando cuentos bajo la lluvia, entre otros.

Arturo recordó su primera visita a Autlán, cuando trajo al Museo una exposición colectiva de obra plástica en pequeño formato, que se inauguró en los días previos al cierre temporal de este recinto y de muchas actividades presenciales en Jalisco debido a la pandemia. Explicó que cuando sobrevino este cierre, en el que no había posibilidad de exponer en galerías, tuvo intenciones de publicar algunos de sus textos, pero no le gustó el trato de un par de editoriales de Guadalajara que tenían un enfoque de corrección política y pretendían determinar qué clase de temas podría Arturo abordar en sus textos. De esa necesidad de publicar nace Señor Valdez, que tiene una total apertura para que los autores publiquen sus textos, sin más restricción que la calidad. El título de su primer libro, Relatos que cruzan el mar, viene de la intención de que sus libros lleguen a lugares lejanos.

El director de Señor Valdez presentó de forma rápida algunos de sus títulos más recientes: el catálogo El jardín de los alebrijes, de la exposición homónima de artistas plásticos mexicanos que se presentó en Dublín, Roma, Ciudad de México y Bogotá en el último año (incluye una pintura de la autlense Armida Maldonado); las versiones italianas de Poemas que nacieron muertos, del mismo Arturo Valdez, y de Vida, amor y algunas gotas de sangría, del estadounidense Louis Cotto Vasallo, y Cuentos de Navidad para adultos, también de Arturo. Dijo que está trabajando en su segunda novela, sobre la historia de un asesino serial, y que en la editorial se están preparando sus primeros dos libros de ensayo, uno de Luis Cabrales sobre la novela Un drama en México, de Julio Verne, y otro sobre las cantinas de Guadalajara desde 1904.

Arturo Valdez y Alberto Íñiguez.


Enseguida, Arturo Valdez y Alberto Íñiguez presentaron el libro Los cuentos del loco, cuyo autor es el mismo Alberto y fue publicado por Señor Valdez. Alberto Íñiguez es psicoterapeuta y cineasta, además de profesor, y explicó cómo utiliza algunas herramientas literarias para conectar las conciencias y el inconsciente de sus pacientes. Sus cuentos son el producto de la necesidad de escribir, pero también de sus escritos de infancia y adolescencia, pasados por un trabajo literario. A lo largo de su intervención, Alberto Íñiguez compartió algunas consideraciones sobre la adaptación de obras literarias al lenguaje del cine y sobre la necesidad de aplicar en cada disciplina su propia especialización: en qué momento debe trabajar el escritor, cuándo el cineasta y cuándo debe abordar una tarea como psicólogo. Esta presentación fue la más comentada de la jornada, varios de los presentes hicieron comentarios y preguntas al autor sobre temas tan diversos como la educación y el impacto que en ella tuvo la pandemia, sobre el proceso creativo y otros.

Rubén Fischer y Andrea Reynoso.


Uno de los momentos más esperados del festival, como ocurrió con las ediciones anteriores, fue la presentación de la plaqueta Poetas de la grana, que esta vez llegó a su cuarto volumen. Es el resultado final del taller de creación poética del mismo nombre que imparte Andrea Reynoso, en el que los participantes publican los textos que trabajaron durante los meses de duración del taller. La presentación estuvo a cargo de Andrea y del poeta Rubén Fischer; Andrea explicó que la portada de esta edición está ilustrada con una pintura del artista estadounidense Budd Dees, quien recientemente expuso en la Casa Universitaria, y leyó el texto de la contraportada de la plaqueta, en el que habla sobre la literatura como agente de reunión entre las personas y de cómo el taller del que surge se ha convertido en una comunidad cuyo trabajo es un testimonio del trabajo de esta generación de escritores.

Rubén dio un mensaje sobre el resurgimiento que él observa en la poesía en el siglo XXI, en el que ve un proceso de renovación, con un cambio en las formas de decir y una amalgama con otros géneros, sin que se pierda la poesía. También habló sobre el oficio de escribir y cómo nace a partir de la necesidad de crear mundos posibles y registrar el lugar en el que vivimos. En su intervención fue mencionando a los siete autores de esta plaqueta y describiendo en pocas palabras su estilo y los temas que abordan en sus poemas; al ser mencionado, el autor se colocaba a un lado de Rubén para recibir su reconocimiento y un ejemplar de la plaqueta y para leer uno de sus poemas. De esta forma participaron Carlos Alberto Martínez Salazar, de Tuxpan, quien leyó El último golpe; José Ángel Espino Ramírez, de la Ciudad de México, para compartir Corazón de seis; María Fernanda Sánchez García, de El Grullo, con Pitaya; Adriana Corona Rosales, de Autlán, quien leyó Su espejo, y el también autlense, aunque radicado en la capital del país, David Herros, quien compartió Viento. Aunque no asistieron a la ceremonia de presentación, Rubén Fischer leyó los poemas Mi cuerpo, de Gloria Rosiles, quien vive en Ciudad Nezahualcóyotl, y Poema 2 Ciclos constelares, de la cihuatlense Flor Estrella Martínez Roque. Es de llamar la atención la diversidad que encontramos en este volumen: no solo hay poetas de los cuatro puntos cardinales, sino que los hay jóvenes y con experiencia, noveles y con trayectoria, hay quienes cantan al dolor y quienes lo hacen a la tierra, quienes miden sus versos con precisión y los que recurren a la prosa poética. En CulturAutlán celebramos esta diversidad y la existencia de un espacio en el que pueda expresarse.

Durante la presentación de Tamal 8.


Para cerrar la jornada y el festival, el artista autlense César Gómez, en su faceta de Tamal 8, ofreció una presentación que combina literatura, música, performance e instalación, con un programa de nueve piezas diseñado para este festival, por su carga literaria y letras reflexivas y críticas, que lo mismo hablan de problemas cotidianos y estrictamente personales, como puede ser la procrastinación, que de la incertidumbre y los temores que nos trajo la pandemia.

Con un bajo eléctrico, caja de ritmos, iluminación y la proyección de imágenes para cada pieza que podíamos ver en la pared detrás del artista, mezclándose con los cuadros de Atanasio Monroy en una atmósfera un tanto onírica, Tamal 8 presentó el siguiente programa, del que tuvo la fineza de repartir una copia entre los asistentes:

Procrastinación

Tambor navesónico

Reflejas (Mierror)

Feliz 22

Coronavirux

Lunita infinita

Carbamazepino trigémino

Re sostenido

¿O quién eres?

En los tres días del festival se presentaron en el Museo escritores, editores, actores e investigadores para compartir obras creativas, hallazgos y novedades editoriales, lo mismo que para reflexionar sobre diversos asuntos. Algo digno de celebrarse y fomentarse.

domingo, 26 de julio de 2026

Segunda jornada del quinto Festival de Poesía y Narrativa Antonio Alatorre

 El sábado 25 de julio por la tarde se realizaron en el salón de usos múltiples del Museo y Centro Regional de las Artes de Autlán las actividades de la segunda jornada del quinto Festival de Poesía y Narrativa Antonio Alatorre, en la que hubo presentaciones de novedades editoriales, una conferencia y una mesa de lectura de poesía. La jornada comenzó a las 17:37 horas, con la asistencia de unas 10 personas.

Pablo Arciniegas.


El primer momento fue la presentación del libro Quijada de burro, del colombiano Pablo Arciniegas, radicado en Guadalajara y quien tiene una extensa carrera en las letras, desde el periodismo, la poesía y la narrativa. La presentación comenzó con unos comentarios de Andrea Reynoso, directora del Festival, quien dijo que en el libro conviven lo grotesco, lo doloroso y una mirada profundamente crítica de la sociedad actual, donde convergen la alegría de la cultura popular y las manifestaciones de violencia. Para Andrea, Quijada de burro habla de la memoria colectiva con la música del Caribe como fondo, sin formalidades y sin ofrecer respuestas cómodas.

El autor del libro, Pablo Arciniegas, además de agradecer el espacio para presentar su obra, explicó que tiene ocho meses viviendo en México con su esposa y que en la mudanza no sintieron haber cambiado de país sino solo de barrio, tan cercanas son las culturas mexicana y colombiana. Sus libros, a los que considera pedazos de su alma, como lo expresaba el compositor colombiano Alejo Durán sobre el acordeón, le han servido como un medio de expresión más libre de lo que fue el oficio de periodista, que está sujeto a la opinión y censura de un comité editorial. A lo largo de la presentación, Arciniegas leyó algunos de los poemas de Quijada de burro, con breves comentarios sobre el tema de cada uno y su origen: 20 de Julio y las payasadas de los políticos cuando pretenden exaltar la nacionalidad, Gusano rojo y una celebración de la cultura popular mexicana, Hambre en el primer mundo sobre cómo en los países desarrollados también se puede llegar a tener el sentimiento de carecer de lo más indispensable, Cocodrilo del Bronx y una historia que ejemplifica la violencia en los países latinoamericanos, Cabeza de gato, Quijada de burro, entre otros.

Miguel Ángel López Barajas.


Minutos después de esta presentación, el investigador zapotlense Miguel Ángel López Barajas expuso su trabajo Vadillo: el arte como pretexto ideológico, en el que comienza hablando sobre los grandes personajes de esta región que han trascendido con su trabajo a nivel nacional e internacional, como Antonio Alatorre, Juan José Arreola y muchos otros. Detrás de ellos, afirmó, hay una serie de “personajes secundarios”, que son poco conocidos fuera del ámbito municipal pero que fueron un asidero para el desarrollo cultural de sus pueblos y aún fueron impulsores de los grandes personajes que mencionó al inicio, como ejemplo de ellos puso al profesor guzmanense Alfredo Velasco Cisneros y a la autlense María Mares.

Aunque conocido a nivel internacional como político y diplomático, para López Barajas Basilio Vadillo entraría en esta categoría de personajes secundarios, puesto que realizó también un trabajo de promoción de la educación y de denuncia de las condiciones en que vivían los indígenas de su natal Zapotitlán a través de la literatura, aspectos que son mucho menos conocidos. El ponente afirmó que Vadillo fue un político nato, con actividad desde sus tiempos de estudiante en la Normal para Varones de la Ciudad de México, donde era apodado “el Inconforme”; en 1914 iniciaría su carrera formal integrándose a las fuerzas de Álvaro Obregón, al paso del tiempo desempeñaría diversos cargos en la administración pública y sería embajador de México en diversos países, incluyendo a la URSS.

Pero López Barajas abordó, sobre todo, la producción literaria de Basilio Vadillo, a quien describió como un político intelectual que entendió el momento que vivía México en la posrevolución y utilizó a la literatura y el periodismo como herramientas para difundir sus ideas y la denuncia de cómo la Revolución no había llegado a todos los habitantes del país ni había cumplido con todos sus objetivos. Un ejemplo de esta denuncia está en la novela El campanario, donde describe los abusos de la Iglesia y las élites sobre los indígenas de Zapotitlán, un tema recurrente en toda su vida.

Rubén Fischer y Andrea Reynoso.


El tercer turno de esta jornada del Festival fue la presentación de la plaqueta Alud de ausencia, del poeta capitalino Rubén Fischer, Premio Nacional de Poesía 2025, publicada por la editorial Aotli, de Autlán. El autor comenzó la presentación hablando del artista plástico Arturo Ramírez Juárez, “personaje muy interesante” con una de cuyas obras se ilustra la portada de esta plaqueta y que estuvo activo entre 1970 y 1988, año de su muerte a los 38 de edad, exponiendo en varios lugares de México además de Brasil, España y otros países. Ramírez Juárez también publicó poemas en revistas desde 1979 y en plaquetas, la primera de ellas editada por la UAM Azcapotzalco en 1980 y diseñó los primeros carteles del movimiento LGBTIQ+ en la Ciudad de México. Alud de ausencia está integrada con poemas que Rubén Fischer empezó a escribir luego de la muerte de Arturo Ramírez y, excepto el que cierra la plaqueta, han sido publicados antes en otros poemarios. Fischer y Andrea Reynoso leyeron algunos de los poemas de esta edición, como Duelo, Poema para Arturo en siete ausencias, Ausencia, entre otros.

De izq. a der.: Satriani Durán, Emmanuel Arias y Ana Morfín.


Para cerrar la jornada se realizó una mesa de lectura de poesía en la que participaron Ana Morfín y Emmanuel Arias, de Autlán, y Satriani Durán, de Guadalajara. Cada uno leyó cuatro poemas, con diversidad de estilos y formas: Ana recurrió a un teclado y caja de ritmos con el que aportó un fondo musical a su lectura, Emmanuel compartió ejemplares del fanzine Apuntes de clase, que realizó a partir de apuntes de su clase de Documental, y un par de textos que se encuentran todavía en proceso, y Satriani leyó algunos de sus textos, crudos y críticos contra la vida en la gran ciudad de Guadalajara.

sábado, 25 de julio de 2026

Primera jornada del V Festival de Poesía y Narrativa Antonio Alatorre


 La tarde del viernes 24 de julio, víspera del aniversario 104 del nacimiento del filólogo Antonio Alatorre, comenzaron en el salón de usos múltiples del Museo y Centro Regional de las Artes de Autlán las actividades de la quinta edición del Festival de Poesía y Narrativa Antonio Alatorre, organizado por Andrea Reynoso. Con una muy baja asistencia, que en toda la tarde no rebasó las 10 personas, el festival fue inaugurado a las 17:20 horas por el director de Cultura del gobierno de Autlán, Esdras López Mundo.

Satriani Durán.


La primera actividad de la tarde fue la conferencia Literatura y Derecho, por el abogado y poeta Satriani Durán, de Guadalajara. A lo largo de su disertación, Durán exploró los puntos en común que tienen estas dos disciplinas, cuya relación, dijo, es “un tanto difusa”: habló de las fórmulas verbales que se utilizan en escritos jurídicos, cuyo origen encuentra en los rituales y frases mágicas de las sociedades primitivas, en las que la sustitución de una palabra puede invalidar el objetivo que se busca; el uso de la imaginación a través de la creación literaria y, en general, el recurso de las figuras del lenguaje, la elocuencia y otras herramientas literarias para construir argumentos jurídicos.

Otras aristas de la relación entre Literatura y Derecho mencionadas por el ponente fueron la fuerte carga retórica, literaria y filosófica del Derecho, que hacen que el abogado tenga algo de escritor y el hecho de que los jueces que leen literatura tengan una mayor sensibilidad para interpretar un escrito de demanda o de cualquier otro tipo y lo piensen mejor antes de emitir una sentencia. En el caso del papel de la autoridad legalmente constituida como vengador de los ciudadanos agraviados, afirmó que “la tragedia y el derecho son lo mismo”, para concluir afirmando que tanto la Literatura como el Derecho echan mano de ficciones: la Literatura como principal materia prima y el Derecho al crear un ente que justifique su existencia y el de la autoridad que estará encargada de aplicarlo. Durán terminó su ponencia con algunos ejemplos de la presencia del Derecho en la Literatura: la obra de Platón y de los poetas Roque Dalton, León Felipe y Miguel Hernández, el cuento La muerte tiene permiso, de Edmundo Valadés, y la novela Ante la ley, de Franz Kafka, ente otros.

Carlos Efrén Rangel y Andrea Reynoso.


El segundo momento del programa del viernes fue la presentación del libro Señorita Mares, de Carlos Efrén Rangel, por el propio autor y por Andrea Reynoso. Ella inició con la lectura de un fragmento del texto que dedicó a este libro en el primer número de la revista Logoria, donde reseña el origen de la pregunta de investigación que le dio origen al libro, para ceder el micrófono al autor del libro. Rangel afirmó que aunque el libro fue publicado en el marco de una investigación educativa, no se trata de una publicación hecha con un lenguaje académico y busca explorar el motivo de que el prestigio de la profesora María Mares se mantenga vigente a casi 60 años de su muerte y la influencia que ejerció entre sus alumnos, entre quienes hubo personajes que destacaron a nivel nacional e internacional.

A través de anécdotas rescatadas de entrevistas que concedió Antonio Alatorre a Jean Meyer y de otras personas a las que el autor entrevistó, Rangel fue dibujando las principales características del trabajo de la profesora Mares que, a su juicio, influyeron en la formación de los mencionados personajes: una apertura a los aportes educativos de la música popular, que tuvo cabida en sus aulas, no temer a los adelantos tecnológicos de la época, mantener en sus clases un contacto directo con el entorno de la escuela y ser una profesora rigurosa.

De izq. a der.: Ana Morfín, Pablo Sabalza, Josefina Valera y Fernanda Sánchez.


A la presentación de este libro siguió una mesa de lectura en la que participaron cuatro jóvenes escritores de la región: María Fernanda Sánchez, Josefina Valera, Pablo Sabalza y Ana Morfín, quienes leyeron cada uno tres poemas propios, en igual número de rondas. Al final de las tres rondas, Pablo y Fernanda leyeron un poema más. Cada uno de ellos es completamente distinto a los demás, en temas, estilos y recursos, por lo que la mesa resultó bastante diversa.

Fernanda leyó el poema feminista Soy mujer, Estrellas, basado en metáforas que cantan a la fascinación que provocan los astros entre quienes los observan con cuidado, Del mar al amar y La ley del infame, en el que critica la corrupción del sistema político.

Josefina llevó poemas de amor filial y romántico: Sin despedirse, a la muerte de una persona querida, Miradas, sobre la comunicación no verbal, que puede decir más que las palabras, y Escribir para sobrevivir.

Pablo comenzó con el poema Tucídides, basado en un texto de historia griega y realizado mediante la técnica de tachar algunas de las palabras del texto original para quedarse con las que le servirían para crear su poema, y siguió con Resignación de octubre, sobre la matanza del 2 de octubre de 1968, el brevísimo De la iconodulia a la iconoclasia y, para concluir, el soneto Agonía pagana.

Ana leyó tres poemas sin título, de métrica libre y versos muy cortos, sobre lo que significa vivir muy rápido y otras preocupaciones filosóficas, en un tono un tanto oscuro.

Leo Correa.


Para cerrar la jornada, el actor cubano, radicado en El Limón, Leo Correa representó la obra Cimarrón, dedicada al esclavo Esteban Montero y su huida al monte aprovechando un descuido del amo. Sobre esta historia y recurriendo a elementos como la música, el fuego de una vela y el humo para recrear lo que podría ser un ritual de comunicación con el alma de Esteban, Leo hace reflexionar sobre el concepto de libertad y sobre lo accesible que en realidad es para cualquiera de nosotros.

En la sala estuvieron a la venta ejemplares de las revistas literarias Brevaria y Logoria y algunos libros de la editorial Aotli, de autores locales. Las actividades del festival continuarán este sábado y domingo, conforme al programa que se puede consultar aquí.

jueves, 23 de julio de 2026

Programa del V Festival de Poesía y Narrativa Antonio Alatorre


 Entre el viernes 24 y el domingo 26 de julio se celebrará en el Museo y Centro Regional de las Artes de Autlán se celebrará la quinta edición del Festival de Poesía y Narrativa Antonio Alatorre, bajo el siguiente programa:

Viernes 24 de julio:
16:45 horas: conferencia Literatura y Derecho, por Satriani Durán.
17:45 horas: presentación del libro Señorita Mares, de Carlos Efrén Rangel.
18:45 horas: mesa de lectura con Pablo Sabalza, Josefina Valera, Ana Morfín y María Fernanda Sánchez.
20:00 horas: representación escénica Cimarrón, por Leo Correa.

Sábado 25 de julio:
16:45 horas: presentación del libro Quijada de burro, de Pablo Arciniegas.
18:00 horas: conferencia Vadillo: el arte como pretexto ideológico, de Miguel Ángel López Barajas.
19:00 horas: presentación de la plaqueta Alud de ausencia, de Rubén Fischer.
20:00 horas: mesa de lectura con Satriani Durán, Emmanuel Arias y Ana Morfín.

Domingo 26 de julio:
12:00 horas: presentación de la plaqueta No es un adiós, de Josefina Valera.
13:00 horas: presentación de Herida Clara, de María Fernanda Sánchez y Laura Miriam Ramírez Zamora.
14:00 horas: Slam poetry, con micrófono abierto.
17:00 horas: presentación de novedades de la editorial Señor Valdez, por Miriam Vaca y Arturo Valdez.
18:00 horas: presentación del libro Cuentos de un loco, de Alberto Íñiguez.
19:00 horas: presentación del libro Poetas de la grana, por Ruben Fischer y autores.
20:00 horas: concierto de Tamal 8.



viernes, 31 de octubre de 2025

El segundo Encuentro Municipal de Poetas en Autlán

Emmanuel Arias y Fernanda Sánchez.

 El sábado 25 de octubre por la tarde se celebró en el salón de actos Jaime Llamas de la Benemérita Sociedad Mutualista de Empleados, Obreros y Artesanos el segundo Encuentro Municipal de Poetas, que esta vez tuvo el rango de regional, organizado por el Festival de Poesía Antonio Alatorre. Con la asistencia de unas 15 personas, el encuentro comenzó a las 17:20 horas, con un par de mesas de lectura de poesía y una obra de teatro.

La primera mesa de lectura se conformó con los jóvenes escritores Emmanuel Alejandro Arias Camacho, de Autlán, y María Fernanda Sánchez García, de El Grullo, quienes leyeron algunos de sus poemas, de forma alternada. Fernanda, estudiante de Nutrición en el Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur) de 19 años de edad, contó que comenzó a escribir durante la pandemia, para expresar el sentimiento de soledad; leyó Del mar al amar, una catarsis emocional y desahogo; Pitaya, una descripción del apreciado fruto regional con reminiscencias de expresión de sentimientos como el desamor; El llanto del sol, una crítica a la explotación de los recursos naturales, y Morena de mi corazón.

Emmanuel leyó algunos textos publicados en la antología Carmesí, publicada por el CUCSur, que fueron escritos hace unos diez años, cuando él estudiaba la prepa. Afirmó que en sus textos trata de narrar la cotidianidad, sobre su proceso creativo dijo que es algo como escritura mecánica, “dispara” palabras que luego ordena para lograr el mensaje que busca. Emmanuel leyó los poemas Atl, al que define como experimental, dadá, que pasó por varios periodos de creación y destrucción; Brasil, una prosa poética escrita como entrada de diario, y Carta para julio, otra entrada de diario dirigida a una personificación del séptimo mes del año. Al final, ambos poetas comentaron el Encuentro, coincidiendo en que es importante esta actividad para conocerse entre creadores. Pero también comentaron cada uno la obra del otro: Emmanuel destacó que Fernanda “conoce el folklore de la región” a pesar de su juventud, ella dijo admirar la capacidad de él de atrapar al lector.

La segunda mesa de lectura fue mucho más breve, a cargo de la escritora zapotlense Teresa Gómez Cervantes, profesora normalista que participó algunos años en el taller de escritura de Ricardo Sigala. Ella leyó poemas de algunos de sus libros, publicados por el SNTE, por la UPN y por ella misma, en equipo con su marido: Imágenes de otoño, con el que ganó los Juegos Florales del Magisterio a nivel estatal; Canto y Cinco sentidos, un poema erótico contenido en el libro La seducción fueron algunos de los textos que compartió. En su obra, Teresa Gómez se aleja del verso libre y habla sobre los lugares en que ha vivido, sobre el sexo y la vida diaria. Uno de sus poemas, de hecho, está inspirado en el jardín Constitución de Autlán, que ella visitaba cuando trabajó en la UPN en la década de 1980.

Al terminar las mesas de lectura, Andrea Reynoso, directora del Festival, comenzó un diálogo con los asistentes acerca del espinoso tema de qué es la poesía y sobre la apropiación y sus límites antes de convertirse en plagio, en los que se compartieron opiniones para acerarse a una definición.

Enseguida vino un espacio de micrófono abierto, para que quien quisiera hacerlo compartiera sus propios poemas. El micrófono estuvo concurrido, fue ocupado por otros dos jóvenes poetas: Ana, quien explicó que un proceso de escritura que sigue consiste en tomar una hoja de un libro e ir tachando fragmentos que no le interesan, para dejar las palabras o frases que le van a servir. Leyó los textos Carne viva, Retratos de una mujer y 18 de marzo.

Pablo Sabalza leyó los poemas El forastero, Quisiera morir, Consumida, inspirado en la romantización de la tuberculosis durante la época victoriana, en que se asignaba un valor de belleza a la languidez de quienes la padecían; En el bosque de los contrarios y De la iconodulia a la iconoclasia, un brevísimo pero muy aplaudido texto.

El encuentro concluyó con la representación de la obra De los que vuelven en flor, por el taller de teatro Sexto Sol, que también dirige Andrea Reynoso. La obra consiste en un diálogo entre María Mares y Clemente Amaya desde la muerte, en el que cada uno habla de su vida, de su trabajo de lo que es Autlán y lo que ellos le aportaron al pueblo. Fue representada por Luis Ángel Méndez Maldonado y por Daniela Aremi Hernández Nuño.

martes, 22 de julio de 2025

Segunda jornada del cuarto Festival de Poesía Antonio Alatorre

El tendedero poético.

 La jornada de clausura de la cuarta edición del Festival de Poesía Antonio Alatorre fue intensa y variada, con actividades durante todo el sábado 19 de julio. A las 10 de la mañana comenzó un recorrido por el barrio de Antonio Alatorre, bajo la guía del cronista municipal, Guillermo Tovar Vázquez, que comenzó en el jardín de Las Montañas, junto a la pila de piedra que se encuentra afuera del templo. El recorrido incluyó ese jardín, que es el centro neurálgico del barrio de Las Montañas y uno de los sitios con más historia en Autlán, la casa que fue de la familia Alatorre Chávez, el sitio donde estuvo la casa de la profesora María Mares (que ahora ocupa el edificio conocido como Casa de la Iglesia), la finca ruinosa donde estuvo la Escuela Superior para Niños en la que Antonio Alatorre estudió la primaria, la Casa Universitaria, la sucursal de BBVA, que se asienta en el lugar donde estuvo la tienda El Gran Número 8 de don Gumersindo Alatorre, y el atrio de la parroquia del Divino Salvador, donde está sepultado Marcos de Monroy, el brujo de Autlán. En cada uno de estos sitios, el cronista explicaba la importancia que tuvieron en la vida de Alatorre, respaldados con la lectura en voz alta de pasajes de la novela autobiográfica La Migraña y de la entrevista que el filólogo le concedió al investigador Jean Meyer para la serie Egohistorias, en las que aparecen constantes referencias a Autlán.

Presentando Rompecabezas. De izq. a der.: Flor Martínez y Yadeli Arroyo.


Las actividades matutinas continuaron después del recorrido, con el kiosco del jardín Constitución como sede. Ahí fueron presentados dos libros y se instaló un tendedero poético. Utilizando una mesa y sillas instalados sobre el kiosco, que ya muestra un grado avanzado de deterioro, sobre todo en las láminas del techo y en el barandal, hacia las 11:20 horas comenzó la presentación del poemario Rompecabezas, de la autora Flor Estrella Martínez, quien estuvo acompañada por su editora, Yadeli Arroyo, ambas procedentes de Ciudad Guzmán. Yadeli hizo los primeros comentarios, explicando el origen de su editorial Libro de Arena, cuyos trabajos iniciaron en 2020 y cuya primera publicación fue una antología del grupo Náufragos de la Palabra, titulada Naufragios. A la fecha, han publicado a seis autores, siguiendo su objetivo de difundir la poesía; en cuanto a Rompecabezas, dijo que ha conectado bien con los lectores, contiene una poesía muy libre que no viene de la academia, sino que la autora se apropió de las palabras para transmitir sentimientos.

En su oportunidad, Flor Estrella se dijo coautora del libro, creado entre varias personas tomando en cuenta el diseño y las ilustraciones, lo que habla de la importancia de con quién se relaciona uno. Flor leyó enseguida la dedicatoria del libro y algunos poemas, entablando luego una lectura colectiva y un diálogo con los asistentes, quienes le hicieron preguntas y comentarios sobre su libro.

Satriani Durán.


Enseguida, Satriani Durán presentó su libro Guadalajara (ciudad de mierda), una recopilación de textos en prosa y verso que retratan la decadencia y las malas condiciones generales en que se encuentra la capital de Jalisco y la mala calidad de vida en que buena parte de su población se ve obligada a permanecer. “Violencia, aumentos de precios, políticos y policías imbéciles y gente despreciable en general” son el ambiente y el contexto del libro, según explicó su autor, quien dijo que su forma cruda de expresara su obra es definida por el entorno violento del lugar en el que vive. Este es ya su sexto libro, publicado en junio pasado. Satriani leyó los textos Es mi culpa por nacer, Oxxo, Mal mostrenco, Día de lavandería, Miércoles 6 de diciembre de 2023, Cuando la guerra nuclear inicie y La vida es hoy, cuya abundancia de groserías y la crítica descarnada contra la forma en que se vive en Guadalajara causaron la molestia de alguno de los asistentes.

Cuando terminaron las presentaciones fue instalado el tendedero poético, aprovechando un alambre que ya estaba colocado en la parte superior del kiosco, que a lo mejor fue puesto ahí como parte de los adornos que cada cierto tiempo se le ponen para solemnizar fechas importantes. Ahí se colgaron telas con fragmentos de poemas bordados en ellas, así como cartulinas con poemas completos. Entre los autores representados en el tendedero estuvieron el autlense Raúl Lizaola Corona y Elías Nandino.

Las actividades se retomaron, después de una pausa, a las 17:17 horas en el Museo y Centro Regional de las Artes. A esa hora, la coordinadora del festival, Andrea Reynoso Gutiérrez, entregó las constancias a las tres personas que concluyeron el taller de poesía Tinta y Abismo: María Fernanda Sánchez García, de El Grullo, Esther Guadalupe Huezo Zúñiga, de Autlán y Natalia Brondo Peña, de la Ciudad de México. En la ceremonia se exhibieron videos de cada una de ellas leyendo un poema que crearon en este taller.

Enseguida vino la presentación del libro Mosaico literario del sur de Jalisco, en la que participaron Andrea Reynoso, Pedro Valderrama Villanueva y Guillermo Tovar Vázquez, tres de sus coautores, y Víctor Villalobos como moderador. Pedro comentó algunas generalidades del libro, explicando quiénes son sus autores y que cada uno de ellos aporta un ensayo en el que explora la relación de un escritor de la región con su terruño: Antonio Alatorre y Ramón Rubín de Autlán, Guillermo Jiménez y Juan José Arreola de Ciudad Guzmán, Juan Rulfo de San Gabriel y José Luis Martínez de Atoyac. Dijo que es un proyecto que continuará, para seguir con el trabajo de rescate y difusión de autores jaliscienses.

Víctor Villalobos leyó un texto en el que recuerda a los mosaicos romanos, con los que se contaban historias de la mitología grecolatina en los edificios públicos; a diferencia de aquellos mosaicos, en este libro no hay un santoral sino una reflexión profunda de la obra de estos autores jaliscienses, que afianzará el conocimiento de sus obras en su propia tierra y propiciará el interés por leerlos. Como moderador, hizo un par de preguntas a los presentadores, en el siguiente tenor:

Motivo de elegir a este autor en particular:

Pedro explicó que ya tenía tiempo interesado en la obra de José Luis Martínez y en este trabajo aborda la relación de él con el pueblo de Atoyac, a través de la biblioteca municipal de ese lugar.

Andrea respondió que eligió a Antonio Alatorre por admiración y porque vivió en el mismo barrio en que vive su familia, lo que le permite imaginar su vida cotidiana, el camino a la escuela y a la casa de la maestra María Mares.

Guillermo dijo que eligió a Ramón Rubín por el valor y escaso reconocimiento de su obra y por el olvido en que se encuentra este escritor en Autlán, a pesar de ser el autor que más ha escrito sobre este lugar y con mayor profundidad.

Cuál será la trascendencia de este libro:

Andrea dijo que el trabajo emprendido no se quedará en este libro, sino que habrá un rescate de más autores locales y regionales.

Pedro afirmo desconocer la trascendencia que tendrá el libro, pero que el impacto que pueda tener fuera de Jalisco es ideal y que los investigadores pueden encontrar en él datos interesantes. Dijo que ya está en marcha un mosaico literario de los Altos, también con investigadores independientes.

Guillermo se dijo optimista en cuanto a la trascendencia de este trabajo, puesto que ha llegado a lectores clave que han hecho comentarios que denotan una lectura cuidadosa.

Presentando Et Caetera. De izq. a der.: Víctor Villalobos y Pedro Valderrama.


La presentación de Mosaico… concluyó y dio paso a la de Et Caetera. Autores, contenidos y referencias, de Pedro Valderrama, con comentarios de Víctor Villalobos. Este libro es el producto de una investigación de años sobre los autores que escribieron para la revista Et Caetera, lo que propició un diálogo entre el autor y el presentador sobre la importancia que tuvieron las revistas literarias como medio de expresión de grupos con ideologías o estilos que rompían con el oficialismo. Aunque en la actualidad pareciera que imprimir revistas es algo anacrónico, es común el regreso de antiguas tecnologías en otros ámbitos, como la música, y el surgimiento de editoriales artesanales y de revistas en papel, de las cuales en el sur de Jalisco hay ejemplos interesantes. Pedro Valderrama habló de “los otros libros”, publicaciones hechas de forma contracultural, a los que se dio poco valor en su tiempo y que se encuentran mal resguardados, lo cual es grave porque encierran obra valiosa.

Pedro y Víctor no abandonaron la mesa de presentaciones, porque ellos mismos presentaron enseguida el poemario Lanza turbia, de Víctor. Pedro recordó las primeras publicaciones del autor de este libro, allá por el 2001, junto con otros autores de lo que se conoce como contrapoética, como Ángel Ortuño, cobijados por la revista Espejo Humeante. Dijo que Guadalajara tiene una tradición importante de contrapoética, de la que hay herederos en la actualidad, como Satriani Durán. Sobre Villalobos, dijo que su obra ha evolucionado, aunque permanece la raíz de su poesía original; a este autor Pedro lo calificó como un “verdadero poeta”. Víctor, a su vez, leyó algunos de los poemas del libro, explicando en algunos de ellos el origen y la época en que fueron escritos: El cuerpo monstruoso, El arco y la potencia, Zarza humeante, liturgia y batalla, El cuerpo y el territorio y Celebración de Xochipilli.

Rubén Fischer.


La última presentación de esta edición del festival fue del volumen Poetas de la grana, resultado del taller de poesía de ese mismo nombre que dirige Andrea Reynoso. El presentador o padrino fue Rubén Fischer, poeta capitalino, quien leyó un texto con algunas consideraciones sobre la creación poética, las formas rígidas de la poesía y el verso libre, que también tiene sus reglas. Dijo que en el libro hay diversidad de voces y de pericia para escribir; en su opinión, los petas de la grana le dan movimiento a la palabra. Uno a uno, fue llamando a los autores para que leyeran frente al público uno de sus textos que se incluyen en el libro:

Raúl Lizaola Corona leyó La caída.

Adriana Corona leyó Atardecer en Janitzio.

Esther Huezo, Cómo no quererte.

Alfredo Lizaola, Corazón y razón.

Flor Martínez, Refrigerador.

Carlos Llamas, A mi padre.

Eduardo Corona, Mi paraje.

David Herros, Con los pies cansados.

Rubén concluyó la presentación con un comentario sobre el valor de publicar para dejar un testimonio de la producción poética en cada tiempo y lugar.

Quinteto Comparsa.


Para cerrar el festival, como ocurrió con la primera jornada, hubo algo de música. Esta vez actuó el quinteto de violonchelos Comparsa, dirigido por el profesor Armando Emmanuel Pedraza Guerra e integrado por los alumnos del Núcleo ECOS Autlán Enrique Jaziel Zúñiga Vizcarra, Alexa Yorley Cisneros Avelar, Abigaíl Torres Quintero, Cristopher Cuauhtémoc Flores y Mariana Reynoso Gutiérrez, quienes interpretaron Tetris, Danza macabra y la cumbia Nunca es suficiente. La primera y la última pieza contaron con arreglos de su director.

lunes, 21 de julio de 2025

Primera jornada del cuarto Festival de Poesía Antonio Alatorre

Voces del Sur de Jalisco. De izq. a der.: Olga Pelayo, Satriani Durán, Omar Gómez y Fernanda Sánchez.

 El pasado fin de semana se celebró en Autlán la cuarta edición del Festival de Poesía Antonio Alatorre, organizado por Andrea Reynoso Gutiérrez en coordinación con el gobierno de Autlán. Durante dos jornadas, se realizaron presentaciones de libros, lecturas de poesía, conferencias y conciertos, entre otras actividades, en las que pudimos escuchar las voces y los conceptos de poetas e investigadores de aquí, de Guadalajara y de Ciudad Guzmán.

El festival comenzó el viernes 18 de julio, con la inauguración a las 17:20 horas por la regidora del Ayuntamiento de Autlán, Yéssica Patricia Limón Soltero en el Museo y Centro Regional de las Artes. A esa hora había en el salón de usos múltiples de ese recinto unas 20 personas, número que fue mejorando al paso de las horas.

Inmediatamente después de la inauguración, comenzó la mesa de lectura Voces del Sur de Jalisco, en la que cuatro poetas de la región y de Guadalajara leyeron en voz alta algunos de sus textos, de temas y estilos diametralmente opuestos:

María Fernanda Sánchez García, de El Grullo, abrió la mesa con tres poemas: Una barbarie disfrazada, en la que protesta contra la tauromaquia con el argumento de que sus aficionados disfrutan causando dolor a los toros; Autoritarismo con poder electoral, una carta a México en la que llama al país a despertar de su postración, y El duelo del valle, dedicado a los pueblos de la región. Fernanda cerró su participación con la opinión de que la poesía “no es solo para adornar, también para despertar”.

César Omar Gómez del Castillo, de Autlán, utilizó un poema breve como introducción o presentación, para luego leer Decepstudiante de arte, dedicado a sus compañeros de la licenciatura en Artes del Centro Universitario de la Costa Sur, para cerrar con Entre maizales, una celebración del maíz criollo que no fue solo leído sino cantado, con el acompañamiento de una vihuela y de unos cascabeles atados a uno de sus tobillos, con los que el autor marcaba el ritmo, elemento fundamental de la poesía.

Satriani Durán, quien vino desde la ex Perla de Occidente (David, “el Negro”, Guerrero dixit), leyó tres de los poemas que se incluyen en su libro Guadalajara (ciudad de mierda), cuyo título describe muy bien de lo que van los textos que lo integran: Es mi culpa por nacer, Día de lavandería y Cuando la guerra nuclear inicie. Tres textos que reflejan con violenta crudeza la desazón e insatisfacción de vivir atrapado en la rueda sin fin de una gran ciudad.

Olga Lidia Pelayo Corona, también de Autlán, comenzó leyendo un poema en el que da su definición de la poesía, actividad que la ha ayudado a seguir adelante luego de la muerte de su hijo. Sobre esta pérdida que sufrió hace algunos años y que fue el punto de partida para su obra literaria, leyó Amor celestial, en el que habla a su hijo; El silencio de mi vida, sobre el momento en que se enteró del fallecimiento de su hijo; No digas, sobre las frases hechas que suelen decirse a quien vive un duelo, y El día que me vaya, sobre cómo le gustaría que la recuerden después de su muerte.

De la librería Bonsai.


Al terminar la mesa de lectura, el cronista de Autlán, Guillermo Tovar Vázquez, expuso su trabajo La poesía de Ramón Rubín, un análisis de los únicos seis poemas que se conocen de Ramón Rubín y que aparecieron en el libro Fábulas y versos, publicado en 1991 por la Universidad de Guadalajara. El cronista comenzó su presentación recordando que Rubín es reconocido como un gran prosista, autor de novela, cuento y ensayo, pero no de poesía. En las solapas de la monografía El Valle de Autlán, donde el autor hace una semblanza de su propia vida, afirma que en su juventud escribió un par de romances “que permanecen justamente olvidados”. Sin embargo, del análisis de sus seis poemas concluye que se trataba de un autor que conocía las formas y el lenguaje poético y que, tomando en cuenta que convivió con poetas en grupos culturales y en revistas de Mazatlán, de Guadalajara y de Autlán y que en la mencionada monografía dedica un apartado a los poetas autlenses, no era en absoluto ajeno a esta forma de expresión literaria.

Enseguida, Carlos Efrén Rangel García presentó Sur Juana: entre memes y Tiktoks, una exposición sobre los recursos que utiliza en sus clases de Español en escuelas secundarias para interesar a sus alumnos en la poesía, a partir del lenguaje codificado mediante imágenes que es común en las redes sociales. Mencionó que la vida y la obra de sor Juana dan elementos para reflexionar en el aula, como ejemplo de esto puso a las dificultades que enfrentaban las mujeres o los jóvenes en el siglo XVII y las que enfrentan en la actualidad, las diferencias entre la sociedad novohispana y la del México del siglo XXI. A partir de la decodificación de poemas barrocos, cuyo lenguaje sería poco atractivo y difícil de entender para un adolescente de nuestra época, mediante el tamizaje de los memes, es posible entablar estas reflexiones y hacer que el mensaje de los “influencers del conocimiento” de los siglos de oro lleguen a las generaciones actuales.

Daniel Michel al piano.


Para concluir la primera jornada, el joven pianista autlense Daniel Michel Hernández ofreció un recital en el piano Kawai del Museo, en el que interpretó la Invención no. 8 de Bach, la sonata Hoboken de Haydn, Arietta de Edvard Grieg, las Bagatelas 3 y 4 de Hermilio Hernández y la Arabesque 1 de Debussy.

Durante toda la tarde, en el salón de usos múltiples estuvieron instalados dos puestos de venta de libros, ambos con oferta complementaria: uno era de la librería Bonsai, especializada en libros usados y que traía títulos sobre historia, investigaciones literarias, novelas, filosofía, entre otros temas, la mayoría de autores jaliscienses; el otro era de la sucursal Autlán de la librería Carlos Fuentes, que llevó libros de poesía de todo tipo de autores, desde Jorge Esquinca hasta Joaquín Sabina, pasando por Rosario Castellanos, Jaime Sabines y una variedad grande de autores y estilos.

sábado, 8 de marzo de 2025

Mujer y literatura en el Palacio del Arte

 La tarde noche del viernes 7 de marzo, víspera del Día Internacional de la Mujer, se celebró en el Recinto Cultural Palacio del Arte una sesión denominada Mujer y Literatura, organizada por ese centro cultural y el Festival de Poesía Antonio Alatorre. Comenzó a las 18:17 horas y se desarrolló ante unas 35 personas, entre quienes estuvieron la regidora Yéssica Patricia Limón Soltero, la directora del Festival, Andrea Estephanía Reynoso Gutiérrez, y la directora del Palacio del Arte, Armida Briceida Maldonado Rubio.

Miriam Vaca.


El primer momento de la reunión fue la exposición Josefina Robles, entre medicina, innovación, aventuras y letras, a cargo de la investigadora Miriam Judith Vaca Gaviño, sobre la vida de esta profesionista autlense y, en particular, sobre su trabajo en el ámbito de las letras. La ponencia comenzó con algunas consideraciones sobre la presencia de las mujeres en la literatura, mencionando que siempre han estado presentes en esta actividad, aunque históricamente más limitadas para acceder a una formación académica. La ponente propuso algunos ejemplos, como sor Juana, Virginia Woolf y Gabriela Mistral y, en el ámbito local, mencionó a Celia Michel, Érika Vidrio e Irma Huerta como autoras de poesía; a Estela Villaseñor y Roxana Flores en el género de cuento, a Ana Delia Uribe, quien ha publicado libros de autoayuda; a Martha Corona en la investigación histórica y a Andy Pérez y a las alumnas de sexto grado de la escuela Paulino Navarro en el ciclo anterior como ejemplos de jóvenes que han escrito textos complejos y los han publicado. También mencionó a Andrea Reynoso como autora de poesía y promotora de actividades literarias.

Ya entrando en materia, Miriam Vaca describió a la doctora Josefina Robles Cisneros como una mujer que ha sabido disfrutar de la vida y se ha convertido en una inspiración para otras mujeres. Dicho esto, dio una semblanza biográfica de la doctora Robles, nacida el 23 de mayo de 1946 en Autlán, donde explicó, basada en entrevistas que sostuvo con ella, cómo fue su infancia, la convivencia con sus hermanos y las obligaciones y tareas que tenían que realizar como aporte a la dinámica familiar: el cuidado de la huerta y de los animales domésticos, la limpieza de la casa, entre otras. En esta narración de la primera etapa vital de la doctora Robles, la ponente compartió anécdotas que permitieron conocer cómo desde su infancia brotaron en su personalidad aficiones que forjarían su vida adulta, como el atletismo y los negocios.

En la siguiente parte de la exposición se habló de la época en que la doctora Robles estudio Medicina en la UNAM, siendo la única mujer entre 70 alumnos de la Facultad, donde se sentía menospreciada por no tomar en serio sus opiniones y a ella misma, por su género y su juventud. Aún así, y luego de una pausa que aprovechó para estudiar Francés y realizar otras actividades, se recibe de médico cirujano el 12 de enero de 1975, dando su servicio social en la comunidad Venustiano Carranza, en Colima. Entre 1977 y 1980 se especializó en medicina interna, se preparó en la técnica del ultrasonido y comenzó a trabajar en el IMSS, regresando a Autlán el 5 de febrero de 1986, luego del terremoto de septiembre anterior. Aquí instaló el primer consultorio de ultrasonido, que estuvo en servicio durante 39 años, venciendo la resistencia inicial de los médicos de la región para utilizar ese servicio.

En el ámbito de las letras, la ponente recordó que conoció a la doctora Robles en el año 1995, llamando su atención principalmente la cantidad de libros que tenía en su casa, cuyo avance de lectura era notorio. De sus entrevistas se desprendió el dato de que la doctora comenzó a imaginar y escribir historias desde los 15 años de edad, publicando algunos textos, durante una temporada de dos meses, en el Magazine del periódico Excélsior en la década de 1967, aunque sin firma. Autora de textos académicos en el ámbito de la medicina y la nutrición, en 2021 escribió su primera novela, titulada Inicio de vida extraordinaria, que fue el producto de ocho meses de investigación y ordenación de documentos familiares y tres meses de trabajo de redacción, ambientada en la década de 1920 en Autlán y sus alrededores. Como cierre, la ponente dijo que la doctora Robles tiene un par de novelas más en proceso y que su vida podría inspirar otra más.

Adriana Corona.


El segundo momento de la velada estuvo a cargo de la poeta Adriana Corona Rosales, estudiante de Psicología en la Universidad del Valle la Grana que dio un breve recital de su obra, acompañado de comentarios sobre el origen de cada poema y el contexto en que fue creado. El primer poema que leyó fue también el primero que escribió: titulado Mujer, fue escrito precisamente el 8 de marzo de 2021 y, según explicó, fue hecho con coraje por la situación machista que se vivía en el Bachillerato Tecnológico de El Grullo, donde estudiaba entonces, durante las conmemoraciones del Día de la Mujer: recordó que pocos alumnos participaban en las actividades de esta fecha y se convertían en la burla de los demás, que no se tomaban en serio la conmemoración. El poema es feminista, combativo, y trata de reafirmar la presencia de las mujeres en la sociedad.

A este primer poema siguieron cinco más, sin título, en los que aborda temas tan disímbolos como el amor, enfocado tanto desde una relación feliz que inicia con buenos augurios o desde el fondo de una relación tóxica, hasta la depredación ambiental, mediante una crítica de la cacería deportiva. Especial lugar ocupa, por su originalidad, el poema número 3, dedicado a una casa antigua y abandonada, en la que Adriana imagina historias y se hace preguntas sobre lo que la finca albergó en sus días de gloria. El recital concluyó con Torera, un poema de amor en un entorno taurino, que sirve también como vehículo a una exaltación de la identidad mexicana.

Es de resaltar en la obra de Adriana Corona la profundidad de sus temas y la agudeza para abordarlos, así como un muy buen manejo de las imágenes y licencias poéticas y una riqueza de lenguaje muy amplia. Ella es muy joven y le auguramos una carrera fructífera en las letras.

Antes de pasar a una breve tertulia entre los asistentes, la regidora Yéssica Limón clausuró los trabajos de la sesión a las 19:37 horas.

domingo, 20 de octubre de 2024

Segunda jornada del primer Encuentro Municipal de Poetas

Los poetas que participaron en la segunda jornada. En el orden acostumbrado: Satriani Durán, Eduardo Corona, Adriana Corona, Olga Pelayo, Raúl Lizaola, Andrea Reynoso y Esther Huezo.

 La segunda jornada del Encuentro Municipal de Poetas comenzó a las 10:00 horas del sábado 19 de octubre, con un taller de poesía impartido por el profesor Jesús Medina, al que asistieron ocho personas, con duración de un par de horas. La sede de todas las actividades de la jornada fue el salón de actos de la Benemérita Sociedad Mutualista de Empleados, Obreros y Artesanos.

La poesía en tiempos digitales. Carlos Efrén Rangel, Karem Vargas y Jesús Medina.


A las 17:20 horas se reanudaron los trabajos, con la mesa de diálogo La poesía en tiempos digitales, moderada por Karem Zobeida Vargas Pelayo y los comentarios de Carlos Efrén Rangel García y Jesús Donaciano Medina García. A esta hora la asistencia era muy baja, de unas 7 personas, que fue creciendo al paso de los minutos, aunque sin pasar de 15 asistentes. Además, desde este momento las actividades del Encuentro se desarrollaron con ciertas dificultades derivadas del ruido que entraba al salón, procedente del salón Mutualista, donde se desarrollaba el festival Aotlink, con una serie de conciertos de rock. Así y todo, el Encuentro no se detuvo.

La moderadora planteó algunas preguntas, distintas para cada participante, de cuyas respuestas extraigo los siguientes comentarios: Carlos intuyó que la poesía sí se ha transformado desde la irrupción de los medios digitales, como lo ha hecho en el pasado adaptándose a los cambios digitales. Habló de la tiktokcicación, como se le llama a la tendencia a una mayor amplitud y menor profundidad en los conocimientos generales de los usuarios de Internet, y que lo que leemos en línea también permite que nos lean a nosotros, es decir, se mida qué nos interesa, a qué le dedicamos tiempo y qué buscamos en la red. Cree que, ante el uso de inteligencia artificial para la producción de textos, dijo que hay que buscar la diferenciación entre la creación humana y lo que producen las máquinas y utilizar estas herramientas para resolver problemas más serios y precisos, como pulir un verso en lugar de crear un poema. Dijo que seremos los lectores quienes definamos el futuro de la poesía.

Jesús, por su parte, dijo que estamos en una etapa de transición, a la que seguirá el caos, según la teoría del tiempo cíclico. Los medios digitales, en su opinión, han facilitado el trabajo de los creadores, incluyendo a los poetas, al agilizar el acceso a fuentes de información que se encuentran en repositorios remotos pero disponibles en línea. En cambio, cree que se está atrofiando el uso del lenguaje debido a los medios de comunicación electrónicos, en los que se buscan mensajes rápidos mediante el uso de emojis y abreviaturas. Contrario a su compañero de mesa, Jesús cree que podrían ser los poetas los que marquen el rumbo de la poesía, como ha ocurrido con las vanguardias artísticas en distintos momentos de la historia.

Génesis poética. Eduardo Corona, Adriana Corona, Andrea Reynoso, Esther Huezo y Olga Pelayo.


El siguiente momento de la jornada fue la mesa de lectura que se tituló Génesis poética, en la que cuatro poetas autlenses leyeron algunos de sus textos y vertieron sus opiniones sobre asuntos que les planteaba la moderadora, Andrea Reynoso. En esta mesa participaron Olga Lidia Pelayo Corona, Esther Guadalupe Huezo Zúñiga, Adriana Corona Robles y Eduardo Corona del Castillo, quienes comentaron sobre el proceso que cada uno lleva para la escritura de un poema, la forma de elegir las imágenes o símbolos que utilizarán en su texto y el tipo de lenguaje que usan. Los escritores coincidieron en que las ideas para una nueva creación llegan de forma espontánea a lo largo del día, en un sueño o, en el caso de Olga, en momentos de insomnio. Esa idea es la base que, luego de un trabajo de escritura y corrección, llevará a crear un poema. Otra coincidencia fue el uso de un lenguaje coloquial, accesible para cualquier lector, aunque con una evolución a lo largo del tiempo que ya llevan escribiendo.

Donde hubo mayor diversidad de opiniones fue en el valor que le asignan a la poesía. Adriana ve en la poesía la búsqueda de la belleza, para Esther es una catarsis y un medio de expresión y para Olga es también una forma de expresarse y de identificarse. Para Eduardo, la poesía llena la necesidad del sentido de pertenencia.

Cada uno de ellos leyó tres de sus poemas, en igual número de turnos al micrófono. Olga leyó ¿Por qué?, sobre la muerte de su joven hijo, Soñé soñando y Soy autlense. Fuera de programa y dedicado a una de sus alumnas de primaria que estuvo presente en el salón, leyó Rayitos de sol.

Esther leyó Un extraño y viejo amigo, Y y Cómo no quererte; Adriana compartió Rebozo, Atardecer en Janitzio y La caja de roble, mientras que Eduardo aportó Mi paraje, Recuerdo y Anhelo. De todos ellos, Esther es quien más tiempo tiene escribiendo poesía, pues formó parte del Grupo Cultural Litterae y algunos de sus textos se publicaron en el hoy legendario volumen los de Autlán. Olga comenzó a escribir a partir de la muerte de su hijo de 20 años en un accidente, tomando a esta actividad como una forma de combatir a la depresión, sus primeros poemas fueron publicados en el libro El ayer, publicado en 2022. Eduardo forma parte del taller en línea Poetas de la Grana, que lleva Andrea Reynoso, y comienza a dar a conocer sus textos, mientras que Adriana, de 19 años, también es integrante de ese taller y gusta de escribir sobre la cultura mexicana y, en particular de la autlense, y de tiempos pasados.

Durante la charla sobre la razón poética.


Al terminar esta mesa, Andrea Reynoso dio una charla sobre la razón poética, basada en autores como María Zambrano, Rilke, Nietzsche y Octavio Paz. Compartió una definición de razón poética y el contrapunto histórico entre filosofía y poesía, bajo la premisa de que la razón pura es insuficiente para comprender conceptos profundos, como el amor, la muerte o la espiritualidad, por lo que se trata de lenguajes complementarios.

Para terminar el Encuentro se desarrolló un café literario en el que algunos de los poetas que habían participado en las distintas actividades, así como personas que habían asistido como espectadores, compartieron en voz alta sus textos. Al terminar, el grupo de Poetas de la Grana, alumnos del taller que mencionamos arriba, entregó a Andrea Reynoso un reconocimiento por su esfuerzo en el impulso de la poesía en Autlán.

Fue el primer Encuentro Municipal de Poetas en Autlán, del que esperamos que vengan más ediciones en el futuro, cada vez con mayor concurrencia.