miércoles, 29 de julio de 2020

Un paseo por el Coajinque




El arroyo El Coajinque es uno de los sitios más representativos de Autlán, fue por muchos años el límite del pueblo hacia el sur y la corriente de agua más cercana, aunque la mayor parte del año no corre agua por su cauce. Su continua resequedad se debe a las tierras porosas que componen su cuenca desde que baja de las montañas del poniente del valle. Por esas tierras arenosas se filtra el agua en días u horas hacia el subsuelo, evitando que corra por el arroyo pero permitiendo, en cambio, que se alimenten los mantos freáticos que proporcionan a Autlán el agua potable de que depende su población.


El Coajinque, cuyo nombre significa en náhuatl algo así como serpiente que se oculta o que se esconde, se alimenta de los cauces de otros arroyos más pequeños, como El Cajete y El Cristiano, y de otros escurrimientos de menor importancia que bajan del cerro Colorado o de las alturas pertenecientes a la comunidad indígena de Chiquihuitlán, así como de las aguas pluviales que corren hacia el sur, sin ser aprovechadas, por las calles de Autlán. A su vez, sirve de afluente al río Ayuquila, con el que se encuentra varios kilómetros al este, en el límite con el municipio de El Grullo. Por cierto, antes de llegar a su desembocadura, el curso original del Coajinque fue modificado hace algunos años mediante un canal, en las feraces tierras centrales del valle. 
La importancia que ha tenido el Coajinque para los autlenses se expresa en la cultura popular: los llanos del Coajinque, que estaban en los terrenos que ahora ocupan las colonias Ejidal, Camichines, Echeverría y anexas, fueron un espacio dedicado al ocio y la diversión por los autlenses de finales del siglo XIX y principios del XX. Según don Ernesto Medina Lima, ahí acudían personas de todas las clases sociales a disfrutar días de campo, presenciar partidos de beisbol, escuchar conciertos de bandas musicales, dar un paseo o asistir a verbenas populares, a veces como parte de festividades mayores, como las Fiestas Patrias, pero otras veces solo por el gusto de disfrutar en familia una tarde dominical. También era concurrido el lugar conocido como la sabinera por la abundancia de árboles de sabino, que se encuentra a las orillas del arroyo antes de llegar a su cruce con el camino viejo a Ahuacapán, en las cercanías de donde ahora está el fraccionamiento Villas Taurinas. En ese lugar se conservan todavía algunos sabinos, aunque es cuestión de tiempo para que la ciudad se lo trague. 




Actualmente algunos tramos del Coajinque conservan su vocación de esparcimiento: en la parte alta del cauce, ya en las estribaciones de las montañas donde nace el arroyo, hay agua casi todo el año, en unas espléndidas piletas naturales rodeadas de frondosos e imponentes árboles que crean un ambiente fresco. También existe el espacio conocido como Paseo del Coajinque, que comprende las márgenes del arroyo entre las calles de Francisco González Bocanegra y de Guadalupe Victoria, en el que, además de los únicos tres puentes que lo cruzan, se cuenta con un camino arbolado al que muchos acuden a correr, caminar o simplemente pasar la tarde a la sombra de las parotas, guamúchiles, primaveras y otras especies, disfrutando del famoso viento que baja todas las tardes desde el poniente a refrescar el valle. Allí hay modo de comprar elotes cocidos y otras golosinas para amenizar el rato, aunque hay quien prefiere llevar sus propias bebidas y botanas, cuyas envolturas y envases suelen quedar como constancia vergonzosa de su estancia. 
En contraste, al trasponer la calle de Guadalupe Victoria, el Coajinque sirve como vertedero de las aguas negras de Autlán, de basura en tiraderos clandestinos y de la que dejan sus visitantes, entre otros desechos, que corren sin tratamiento alguno hasta el río Ayuquila. 


El Coajinque ha tenido también sus momentos trágicos: por su cauce han corrido y lo han desbordado las aguas que han traído, en exceso, los huracanes Lily y Jova, en 1971 y 2011, respectivamente, que han causado serios daños en los barrios vecinos, en especial en los de su margen izquierda, que han sufrido graves inundaciones: de esto pueden dar fe los vecinos de la colonia Guadalupe y el antiguo barrio que lleva el nombre del arroyo. Este barrio, por cierto, abarcaba el rumbo de las calles de Santos Degollado, Reforma, Manuel Doblado, Libertad y aledañas, aunque sus límites, como los de todos los barrios, eran imprecisos. Sus habitantes, sobre todo niños y jóvenes, señoreaban sobre ese territorio y "tenían guerra" con sus vecinos, que a veces se manifestaba en batallas campales a pedradas en las inmediaciones del puente de Guadalupe Victoria. Esta guerra era, en cierta forma, amistosa: cuando alguno de los combatientes resultaba con una pedrada más o menos seria terminaba la batalla y todos acudían a auxiliarlo. Otro pasatiempo de los habitantes más jóvenes de este barrio y los vecinos era colgarse del mencionado puente con las manos y luego soltarse para caer dentro del arroyo; en la temporada correspondiente también subían al cerro Colorado a recolectar pitayas, guamúchiles y otros frutos de la tierra.

El puente de González Bocanegra luego del paso de Jova.

Como ocurre con casi todos los ríos y arroyos cercanos a asentamientos humanos, el Coajinque sirve de escenario a leyendas y mitos. La historia más conocida es la que intenta explicar por qué corre agua por su lecho tan pocos días al año: dice que eran tantos los crímenes que se cometían en sus riberas (hay versiones que dicen que a las mujeres que acudían a lavar ropa o acarrear agua las violaban y maltrataban simples borrachos y otras que hablan hasta de un asesino serial que empalaba prostitutas) que unos frailes franciscanos, émulos del mago Frestón, le echaron un encantamiento consistente en enterrar, en distintos y secretos puntos de su cauce, tres cruces que mientras no fueran desenterradas, mantendrían al arroyo condenado a secarse periódicamente. Según algunas personas, ya se han desenterrado dos de esas cruces…


sábado, 25 de julio de 2020

Un breve esbozo de la revista literaria PAN

Foto de la página de Facebook Juan Rulfo.

En junio de 1945 apareció el primer número de la revista literaria Pan, en Guadalajara, cuyos editores eran nada menos que Juan José Arreola y Antonio Alatorre. La revista no contaba con un financiamiento oficial ni con suscriptores ni anunciantes, solo con la cooperación de patrocinadores privados, aun así imprimía tirajes de cien ejemplares en cada uno de los siete números que aparecieron, con una buena calidad de impresión y de papel. En este primer número se incluían “Reflexiones sobre la forma”, de Arturo Rivas Sáinz, “Fragmentos de una novela”, de Juan José Arreola, un texto de Alfonso de Alba sobre el poeta laguense Francisco González de León y unos poemas de este último autor. En cada número se publicaban también traducciones de obra de autores franceses, como Maurois, Valery, Cocteau y otros, realizadas por Antonio Alatorre. En el segundo número de esta revista se publicó, entre otros textos, el cuento Nos han dado la tierra, de Juan Rulfo, quien además fue invitado a codirigir la revista, junto con Alatorre, cuando Arreola viajó a Francia. En Pan publicaron, entre otros, Alejandro Rangel Hidalgo, quien además diseñó el logotipo de la revista, Adalberto Navarro Sánchez, quien fue el director del séptimo y último número publicado, Alí Chumacero, Luis Noyola Vázquez y Juan de Alba.
La revista PAN era, según recuerda don Antonio Alatorre, hecha en una imprenta de mano en los talleres del periódico El Occidental, “casi de contrabando”. Aunque la calificó años después como una simple jugarreta, en ella se conjuntaron los tres grandes personajes de las letras del Sur de Jalisco lo cual, junto con la importancia de quienes publicaron textos en ella, le dan un lugar señalado entre las revistas literarias mexicanas, a pesar de haber sido editada fuera de la capital.
PAN fue la continuación de un fenómeno de organización de artistas e intelectuales tapatíos que se dio desde mediados del siglo XIX con la Falange de Estudio (Remigio Tovar, José María Vigil…) y de la que encontramos muestras ya en el siglo XX con el Centro Bohemio (José Guadalupe Zuno, Carlos Stahl, Ixca Farías…) y en el Grupo Sin Número y sin Nombre, que editó la revista Bandera de Provincias y del que formaban parte Agustín Yáñez, Emmanuel Palacios, Efraín González Luna, entre otros.

Fuentes:

PAN. Revista de literatura en Enciclopedia de la Literatura en México (http://www.elem.mx/institucion/datos/1879)

Guzmán Anguiano, Francisco Joel. Vínculos y estrategias para el desarrollo editorial: las revistas jaliscienses Eos y Pan (1943-1946). En la revista Letras Históricas no. 20, primavera verano 2019.

Aguilar, Julio. Memorias de un filólogo sin corbata, en el suplemento Confabulario de El Universal.

martes, 21 de julio de 2020

Presentación del programa del IV Festival Áurea Corona


La tarde de este martes 21 de julio en una ceremonia celebrada en el auditorio Hermilio Hernández de la Casa de la Cultura fue presentado el programa de la cuarta edición del Festival Áurea Corona. En la presentación participaron Martha Florentina Corona Santana, directora del Museo y Centro Regional de las Artes, Orlando Israel Ramírez Ramírez, jefe de Arte y Cultura del Ayuntamiento de Autlán, Griselda Álvarez Navarro en representación de Agustín Godoy Pelayo, miembro del comité organizador, y Alexander Flores Arias, director de Arte y Cultura. La ceremonia fue transmitida en vivo por Facebook.
La maestra Griselda Álvarez leyó un mensaje en el que explicó que para esta edición del festival se prepararon actividades para recordar a Áurea Corona pero también al pianista Reynaldo Corona, de quien este año se cumple el centenario de natalicio. Dijo que Reynaldo Corona es el inicio de una dinastía de músicos, compositores, arreglistas, directores de orquesta y solistas al piano y violín, entre las actividades para recordarlo estará la transmisión vía Facebook de un largometraje producido por su nieto homónimo, director de la Camerata de Cancún. Dijo también que cuatro de los puntos del programa se realizarán en el Museo Regional, en los que se presentarán jóvenes músicos autlenses, cumpliendo con eso uno de los objetivos del festival.
Orlando Ramírez complementó la información diciendo que algunos de los músicos que participarán en el festival viven en otros lugares de México y en Alemania y que enviarán materiales en video para compartirlos con el público. Los participantes autlenses presentarán sus intervenciones en vivo.
Entre las preguntas realizadas por los representantes de los medios de comunicación estuvo la posibilidad de que los conciertos en vivo se desarrollaran con público, a lo que los organizadores respondieron que estarán a lo que indiquen las autoridades correspondientes, en caso de poderse realizar con público tanto el Museo como la Casa de la Cultura cuentan con la posibilidad de seguir las medidas de prevención necesarias; también se preguntó sobre los recursos financieros para la organización del festival, la respuesta es que no se tienen recursos a causa del recorte del Fondo Jalisco y que el Ayuntamiento apoyará con los pagos que sean necesarios.
El programa completo del festival es el siguiente:

Viernes 21 de agosto:
11:00 horas: Inauguración en la Casa de la Cultura.
11:30 horas: Proyección del largometraje en honor al pianista Reynaldo Corona Godoy en el primer centenario de su nacimiento.
13:00 horas: Concierto del maestro Alejandro Corona Aguilar.
18:00 horas: Semblanza de la maestra Áurea Corona Corona, como persona, maestra y concertista, a cargo de la señora Carmen Benilde Corona Cortés.
19:00 horas: Recital del maestro Daniel Michel Hernández.
20:00 horas: Concierto del ensamble Ipso Facto, con los hermanos Gómez Acosta y Emmanuel Cortés.

Sábado 22 de agosto:
11:00 horas: Concierto del maestro Ricardo Corona como director de la Camerata de Cancún.
12:30 horas: Concierto para piano y orquesta, Op. 42, de José Rolón, a cargo de la maestra Claudia Corona como solista, acompañada de la Orquesta Filarmónica de la UNAM.
18:00 horas: Recital de Ramón Alberto Godoy Núñez interpretando a Beethoven en su 250 aniversario.
18:30 horas: Conferencia Remembranzas de músicos autlenses, la música en la juventud de la actualidad y la importancia de la comunidad en la difusión cultural, por el profesor Fausto Nava González.
19:00 horas: Recital del chelista Armando Pedraza.
20:00 horas: Recital del pianista Michel Vega.

sábado, 18 de julio de 2020

Última jornada de la tercera Semana Cultural Ernesto Medina Lima

Silvestre Díaz durante su presentación.

El viernes 17 de julio tuvo lugar la jornada de clausura de la tercera Semana Cultural Ernesto Medina Lima, del capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco. Las dos ponencias de esta última jornada se desarrollaron sin público presente y fueron transmitidas por medio de la página de Facebook del capítulo.
La primera de ellas fue Poesía, música y filosofía a través de las ondas hertzianas: El Leteo, presentada por Silvestre K´anil Díaz Landeros, coordinador del capítulo Juvenil Costa Sur de la Sociedad, en la que explicó las características del programa El Leteo, que él concibió, produce y conduce en Radio Universidad de Guadalajara en Autlán. Por ejemplo, el nombre del programa viene de la mitología griega, con él se denomina a un río que se encuentra antes del Hades, de cuyas aguas beben las almas de los muertos para olvidar todo lo que vivieron. También lo hacen antes de reencarnar, con lo que olvidan lo que saben del Hades.
El programa es un espacio para dar esbozos o pinceladas, y no recorridos sesudos, sobre temas cotidianos, recurriendo a la obra de filósofos, escritores y compositores que también los abordan en sus obras. También se abre para que los radioescuchas compartan sus propios escritos o textos que son de su interés o gusto, aunque también se programan grabaciones de textos en voz de sus propios autores.
La idea de este programa, explicó Silvestre, fue inspirada gracias a que trepó a los hombros de algunos gigantes que conducen programas de radio o televisión sobre filosofía: Mercedes Menchero Verdugo (Música y pensamiento, RTVE), Fernando Savater (La aventura del pensamiento), Darío Sztajnszrajber (Mentira la verdad) y José Pablo Feinmann (Filosofía aquí y ahora). Se transmite todos los martes a las 23:00 horas, un horario poco práctico para algunas personas pero que fue elegido porque los temas que abordan algunos autores podrían no ser aptos para todo el público pero, principalmente, porque va dirigido a los trasnochadores, para acompañarlos con música y literatura.
La exposición tornó en una especie de emisión alternativa del programa, con el tema de moda: la crisis sanitaria y sus implicaciones en la vida cotidiana. Pero, a diferencia de la mayoría de los medios de comunicación, en lugar de un recuento de muertos y contagiados hizo comentarios sobre la angustia y la incertidumbre del futuro. Para esto acudió a la obra de filósofos como Arthur Schopenhauer, Emil Cioran y Greta Rivara Kamaji, poetas como Rosa García Macías, Ida Vitale o Alfonsina Storni, entre otros. La poesía, la filosofía y la música, dijo, nos atañen a todos y no solo a unos cuantos iniciados, como se suele creer.
La exposición terminó con el poema de Félix Grande Poética, uno de cuyos versos dice “me moriré diciendo que la vida era buena”.
El video de la presentación de Silvestre puede verse en este enlace.

Agustín Godoy en su ponencia.

La última ponencia de la jornada y de la semana cultural llevó como título Don Ernesto Medina Lima, un legado para la historia de Autlán y fue presentada por Agustín Godoy Pelayo, socio del capítulo Costa Sur, quien comenzó su exposición diciendo que conoció a don Ernesto en varias facetas, como empresario, deportista, funcionario, cronista, socio del club de Leones, entre otras. Enseguida, hizo una semblanza de este singular personaje desde diferentes enfoques: como persona, donde resaltó su generosidad para dedicar tiempo a actividades, como la crónica, que no proporcionan ingresos; sobre la huella de su paso por Autlán, de la que existen registros desde que fue alumno de la profesora María Mares hasta su muerte, que son evidencia de todas las actividades que realizó y, por último, de su legado, que se resume en su obra y su ejemplo.
El ponente comentó de forma detallada la revista publicada en 1973 por el Ayuntamiento de Autlán, en la que conoció la obra de don Ernesto, de la que dijo que deberían hacerse reimpresiones constantemente. Por último mencionó algunos de los principales reconocimientos que recibió don Ernesto: la medalla Fray Antonio Tello de la Asociación de Cronistas Municipales del Estado de Jalisco en 2001, Adulto Mayor Distinguido de la región Costa Sur en 2005, la imposición de su nombre a una calle de Autlán en 2008 y a un salón de la Presidencia Municipal en 2002. Concluyó agradeciendo a don Ernesto y a su familia, así como a las personas que le ayudaron proporcionándole información para su ponencia.
Esta presentación se puede ver en este enlace.

Segunda jornada de la tercera Semana Cultural Ernesto Medina Lima

Fausto Nava González al piano.
Este jueves 16 de julio se llevó a cabo la segunda jornada de la tercera Semana Cultural Ernesto Medina Lima, organizada por el capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco. Las actividades de esta semana cultural se realizaron a distancia, mediante la transmisión de las ponencias en vivo a través de la página de Facebook del capítulo.
A las 19:00 horas del jueves comenzó la primera actividad, consistente en el recital de piano Aires andaluces, presentado por el profesor Fausto Nava González, coordinador del capítulo Costa Sur, en piano Rosenthal que se encuentra en el salón de usos múltiples del Museo Regional. Antes de iniciar, el profesor Nava explicó que a don Ernesto Medina Lima, quien fue músico de clarinete en la Banda Autlán, la gustaba esta pieza musical, que es un popurrí compuesto de varias partes: Introducción, Soledad, Malagueña, Melancólica y tranquilidad, el Tango de la Niña y Guajira, esta última con influencia de ritmos antillanos llegados de Cuba al sur de España en la segunda mitad del siglo XIX. Todo el popurrí fue interpretado en esta ocasión, en aproximadamente 20 minutos.
El video de este recital puede verse en este enlace

José Francisco Cobián durante su presentación.

A las 20:00 horas en punto comenzó la segunda actividad de la jornada, con la exposición del trabajo Importancia de la contextualización de los grupos de clase por el profesor José Francisco Cobián Figueroa. Luego de definir este tipo de contextualización como el diagnóstico que hace el profesor al recibir un grupo, explicó que esta actividad inicial se compone de varios contextos que deben ser analizados: geográfico, histórico (antecedentes de la escuela y el grupo), socioeconómico, cultural, escolar (instalaciones, servicios y espacios con que cuenta el plantel), áulico (características del aula), grupal (relaciones entre los alumnos) e individual (motivaciones, intereses y antecedentes de cada uno de los alumnos).
El ponente afirmó que la contextualización debe ayudar al profesor a diseñar estrategias para enseñar a desarrollar habilidades para saber aprender, saber hacer y saber ser, afinando las inteligencias que el alumno domina y cultivando las que le hacen falta. También le debe ser útil para plantearse objetivos durante la planeación, cubriendo todos los aspectos de la formación.
En la segunda parte de la presentación, el profesor Cobián expuso los resultados de un estudio de este tipo realizado a un grupo de nivel bachillerato en el que, analizando datos como niveles de reprobación, hábitos y gustos por ciertas formas de aprendizaje, acceso a tecnologías de la información, nivel educativo de los padres de los alumnos, entre otros indicadores, se logró tener un conocimiento más profundo de cada alumno y del grupo en general, facilitando el trabajo de planeación.
El ponente concluyó que contextualizar es importante para el profesor, el alumno y la institución educativa.
El video de esta presentación puede verse en este enlace.

jueves, 16 de julio de 2020

Primera jornada de la tercera Semana Cultural Ernesto Medina Lima

Antonio Díaz durante su presentación.

En el salón de música del Museo Regional, la tarde de este miércoles 15 de julio se realizaron las actividades correspondientes a la jornada inaugural de la tercera Semana Cultural Ernesto Medina Lima, organizada por el capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco (BSGEEJ). Estas actividades consistieron en la presentación de dos ponencias, sin la presencia de público, transmitidas en vivo en la página de Facebook del capítulo, a partir de las 19:07 horas.
La primera ponencia de la jornada la presentó José Antonio Díaz Landeros, del capítulo Juvenil Costa Sur de la BSGEEJ, bajo el título Acercamiento al cuarteto de cuerdas, una completa exposición sobre esta formación musical usualmente compuesta por dos violines, viola y violonchelo. Antonio explicó cómo, a diferencia de otras agrupaciones, en el cuarteto de cuerdas todos los instrumentos tienen un igual valor, como si fueran las cuatro columnas que sostuvieran un edificio. Conocimos también información como el origen del cuarteto, en el siglo XVIII, algunos de los principales compositores y los periodos históricos: se desarrolló en pequeños salones o cámaras como un ejercicio de recreación o divertimento para los propios ejecutantes y tuvo a sus primeros "clientes" entre la aristocracia y la burguesía emergente. En opinión de Antonio Díaz, el cuarteto de cuerdas es una música que exige para el compositor, el oyente y el ejecutante. La exposición estuvo aderezada con opiniones a propósito del cuarteto de cuerdas de personajes como Goethe, Cibrán Sierra y hasta José María Blanco-White, además de la escucha de fragmentos de piezas para este tipo de música.
Para ver esta presentación hay que seguir este enlace.

La presentación de Martha Corona.
La segunda y última ponencia se tituló De paso por la Plaza del Comercio y fue presentada por Martha Florentina Corona Santana, socia del capítulo Costa Sur. Fue un interesante repaso por la historia del espacio público que actualmente conocemos en Autlán como el jardín Constitución pero que a finales del siglo XIX no era más que un espacio abierto dedicado a la instalación de un tianguis y que, por lo tanto, era llamado Plaza del Comercio. Luego de la construcción del mercado Juárez la plaza cambió de vocación para convertirse en un lugar de ocio, con la instalación del kiosco diseñado por don Agustín Mardueño, con sus correspondientes prados y árboles. Enseguida la ponente mostró los constantes cambios físicos que este espacio ha sufrido, con el reemplazo de su kiosco hasta en dos ocasiones, la transformación de sus prados y hasta de su nombre: llevó los de Luis C. Curiel, Porfirio Díaz, Francisco I. Madero y el, hasta ahora, definitivo de Constitución. De cada etapa histórica, Martha exhibió fotografías y datos precisos.
Esta presentación puede verse en este enlace.

sábado, 11 de julio de 2020

Panoramas del arte futuro en la sesión del Capítulo Juvenil Costa Sur de la BSGEEJ


La mañana de este sábado 11 de julio sesionó a distancia, mediante la aplicación Zoom, el capítulo juvenil Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, con la pintora Ileana Magali Hernández Aguilar como anfitriona. La sesión comenzó pocos minutos después de las 10:00 horas y tuvo una asistencia de alrededor de 13 personas.
La expositora comenzó presentando un video en el que ella misma reflexiona sobre las formas en que los artistas pueden llevar su obra al público en un contexto de distanciamiento físico. Entre estas formas, que ya existían pero se les daba un uso marginal, complementario de las exposiciones presenciales, mencionó las plataformas en línea para generar alcance, como las redes sociales, y las de comercio en línea, del tipo de Mercado Libre, para realizar venta de obras.
Sobre el arte en tiempos de pandemia explicó que, lejos de ser una actividad no esencial, como las instancias gubernamentales la han clasificado, ofrece diversos servicios a la población: como entretenimiento pero también para dejar testimonio de lo que se está viviendo, además de como un "calmante" o alimento para el espíritu y como herramienta para la creación de diálogo.
En cuanto a su experiencia personal, Magali dijo que le gusta usar Facebook para mostrar su trabajo, afirmó que los artistas plásticos deben tener su portafolio para poner su obra a disposición del público. Por último, dijo que los cambios repentinos que trajo la crisis por la pandemia dejaron ver que hay serias limitaciones en el uso que la gente hace de los recursos tecnológicos y que, a pesar de estar muy familiarizados con ellos, la mayoría sabemos usarlos solo superficialmente.

martes, 7 de julio de 2020

Programa de la tercera Semana Cultural Ernesto Medina Lima


El capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco organiza cada mes de mayo, con la intención de conmemorar el aniversario luctuoso de su fundador, don Ernesto Medina Lima, la semana cultural que lleva el nombre de este personaje.
Esta actividad consiste en la presentación de trabajos sobre temas diversos, por parte de los socios de este capítulo y del Juvenil Costa Sur: hemos podido ver en los años anteriores trabajos sobre historia, medicina, educación, música, literatura, sociología...
Las dos primeras ediciones de esta semana cultural, que se celebraron en 2018 y 2019, tuvieron lugar en el Museo Regional, de forma presencial. La tercera, que comienza el próximo miércoles 15 de julio, se hará mediante transmisiones en vivo por Facebook, a través de la página Capítulo Costa Sur BSGEEJ, conforme al siguiente programa:

Miércoles 15 de julio:
19:00 horas:  Aproximación al cuarteto de cuerdas, por José Antonio Dïaz Landeroa.
19:30 horas: De paso por la Plaza del Comercio, por Martha Florentina Corona Santana.

Jueves 16 de julio:
19:00 horas: Recital de piano Aires andaluces, por Fausto Nava González.
19:30 horas: Importancia de la contextualización de los grupos de clase, por José Francisco Cobián Figueroa.

Viernes 17 de julio:
19:00 horas: Poesía, música y filosofía a través de las ondas hertzianas: El Leteo, por Silvestre K´anil Díaz Landeros.
19:30 horas: Don Ernesto Medina Lima, un legado para la historia de Autlán, por Agustín Godoy Pelayo.

domingo, 5 de julio de 2020

Conferencia sobre la influencia de la Mutualista en la cultura popular de Autlán


La mañana de este sábado 4 de julio el capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco celebró a distancia, mediante la aplicación Google Meet, su sesión ordinaria correspondiente a este mes. Con la asistencia de unas 15 personas, la parte pública de la sesión comenzó a las 11:00 horas.
El cronista de Autlán, Guillermo Tovar Vázquez, fue el socio anfitrión en esta sesión y, para cumplir con esa calidad, expuso el trabajo La Sociedad Mutualista en la cultura popular de Autlán, una relación de los aportes que esta Sociedad, fundada el 1 de septiembre de 1920, ha realizado al desarrollo de la ciudad.
Luego de aclarar que el trabajo que expondría no era de historia sino solamente pretendía mostrar la influencia de la Mutualista en la vida de Autlán, el expositor exhibió algunos antecedentes de la creación de la Sociedad Mutualista mediante una semblanza de don Felipe Uribe Adame, autlense que, luego de una estancia en Yucatán que se volvió trágica al fallecer en aquella entidad su esposa María Pantoja, volvió al terruño trayendo consigo los ideales del mutualismo que allá conoció. En las reuniones vespertinas con sus amigos en su taller de zapatería les comunicó a ellos estos ideales, lo que desembocó en la fundación de la Sociedad Mutualista de Empleados, Obreros y Artesanos.
Los aportes que mencionó Tovar fueron, primero, la "forja" de líderes autlenses a los que el pueblo debe algunos de los elementos de desarrollo, como los servicios educativos y médicos de los que antes carecía: de esta forma explicó con detalle las figuras de Flavio Fierro Serrano, Jaime Llamas García, Ernesto Medina Lima y Juan Ignacio Arroyo Verástegui, este último por ser el primer socio mutualista autlense en lograr el grado de Benemérito del Mutualismo Nacional. 
Otros aportes fueron el posicionamiento de Autlán como un pilar del movimiento mutualista nacional, al ser esta Sociedad una de las más importantes del país en número de socios (alrededor de 500) y antigüedad; así como la influencia en el ocio y la cultura popular autlenses, con instalaciones y servicios como el teatro Mutualista y el salón Mutualista (lugar donde se desarrollaron los recibimientos del Carnaval como los conocemos ahora y donde, según el ponente, se celebrará el último de estos bailes populares dentro de poco tiempo).
Otras marcas de la vida de la Mutualista en Autlán que fueron expuestas en esta sesión están en la nomenclatura urbana, con los nombres de algunos socios mutualistas en las calles de Autlán, además de la calle Mutualismo, el mausoleo de mutualistas distinguidos en el panteón de los Dolores y la participación de la Sociedad en actividades del pueblo, como las Fiestas Patrias, desde 1921.
Tovar Vázquez concluyó que la Benemérita Sociedad Mutualista de Empleados, Obreros y Artesanos de Autlán es un ejemplo de éxito al mantenerse activa durante un siglo, acrecentando su membresía y su patrimonio y alcanzando sus objetivos sociales (procurar el bienestar y progreso material, moral e intelectual de sus asociados y practicar el mutualismo entre ellos), lo cual es más meritorio si se considera que no cuenta con subvención de alguna entidad pública y que la Sociedad ha ejercido una influencia notable en el desarrollo de Autlán.

miércoles, 24 de junio de 2020

Boletín de Radio UdeG Autlán sobre su aniversario 19




El 21 de abril de 2001 comienza a transmitir la emisora Radio Universidad Autlán 102.3 FM, la primera de la red universitaria fuera de la ZMG. En su primer año fungía solamente como repetidora de la programación generada en Guadalajara y al cumplir su primer año ya contaba con tres programas producidos en Autlán. Actualmente la mayor parte de su programación diaria es producida en el ámbito local. (Fuente: tercer informe del rector Salvador Acosta Romero, citado por Guillermo Tovar Cronista municipal 2019).

Radio Universidad de Guadalajara en Autlán ha celebrado sus aniversarios desde el año 2007 con actividades de promoción cultural que han variado desde la creación de una pieza de hip hop de aniversario con la creatividad de artistas de la región, un jingle de aniversario hasta conciertos musicales con la participación de  Paco Rentería, proyecto Pneumus, la banda municipal de El Grullo de don Juan Carvajal, la orquesta de cuerdas de Higinio Ruvalcaba, grupos de rock de la región,  talleres de locución, charlas de  periodismo, exposición de fotografías, exposición de radios antiguas, recitales de piano, muestra sonora, conferencias respecto a la importancia de las conservación de la fonoteca, programas radiofónicos especiales, campañas sonoras de celebración,  transmisiones en vivo desde plazas públicas y desde hace ya 4 años  con una  temporada de orquesta con la sinfónica juvenil de El Grullo.

            En el presente año 2020, el  21 de abril cumplió 19 años al aire, motivo por el cual desde el 17 de junio se convocó al auditorio a ser parte de la celebración  a través de una dinámica interactiva en el que se solicitó a la audiencia enviar sus comentarios sobre como la radio les ha influenciado en sus vidas, que les gusta de la frecuencia universitaria, felicitaciones, agradecimientos e incluso solicitudes de complacencias musicales para unirse a la celebración por el 19 aniversario. Cabe destacar que todos los radioescuchas que manden su mensaje participan en un sorteo de 10 mini radios que se realizará el 3 de julio, por lo tanto tienen hasta el día 30 de junio para mandar sus mensajes de voz al WhatsApp 317 121 25 25.

El formato para la celebración de este año se realiza de forma diferente de como sucedía en años anteriores, en esta celebración  será tendiendo un puente entre la radio y sus radioescuchas de forma remota, por tal motivo el slogan de este año es “Tendiendo puentes desde casa” ya que no  será posible realizar la presentación de la V temporada de orquesta debido a la pandemia por el Covid 19 y atendiendo a las recomendaciones sanitarias para evitar contagios;  la propuesta de la realización de la temporada se mantiene hasta nuevo aviso, por lo pronto, en la programación musical se re transmitirán fragmentos de las temporadas de orquesta anteriores  en las mismas fechas en que se planeaban realizar  los conciertos  de orquesta en vivo según la agenda Cu Costa Sur más cultura los días 3, 10 y 17 de julio de 2020 a las 7 de la tarde por radio Universidad Autlán en el 102.3 F.M.

Además, del 03 al 10 de julio durante la  programación habitual se escucharán por Radio Universidad Autlán 102.3 F.M. los comentarios, las opiniones, los mensajes de voz que los radioescuchas enviaron, así como testimonios de quienes impulsaron la radio en sus inicios y  capsulas de información sobre  la creación de la estación que ha sido la pionera en la red. Especialmente el día 3 de julio de 2020, se realizará una transmisión especial del Noticiario de “Señal Informativa Autlán” bajo la conducción de Elia Macías con la participación en la entrevista del director de la Red Radio Alfredo Sanchez y el maestro Jesús Medina colaborador de radio e historiador y el cronista municipal de Autlán Guillermo Tovar; el programa “El Expreso de las diez”, se une a la celebración con la participación cálida y profesional de Alonso Torres y su productora Guadalupe  Estrella, quienes destacarán la importancia de la programación de la emisora regional y la contribución en la difusión de todas las actividades del Cu Costa Sur por parte de la rectora dra. Lilia Oliver y por último el programa Punto UDG las voces de la Universidad bajo la conducción de Silvestre K´anil contará con la participación del Dr. Hirineo Martínez Barragán secretario académico del Cu Costa Sur y Daniel Flores Regalado director de la orquesta sinfónica juvenil de El Grullo.



ATENTAMENTE
“PIENSA Y TRABAJA”
Autlán de Navarro, Jalisco  24 de junio de 2020

Lic. Elia Guadalupe Macías Vargas
Subdirectora regional de Radio Universidad de Guadalajara Autlán
 XHANU 102.3 FM

sábado, 20 de junio de 2020

Pueblos


Entre los libros publicados por el Banco Industrial de Jalisco en su rústica cuanto valiosa colección titulada simplemente “Ediciones del Banco Industrial de Jalisco” hay varios del cronista don Luis Sandoval Godoy. El correspondiente al año 1971 (cada año aparecía un nuevo libro en la colección) lleva el título de Pueblos, brevísimo pero contundente, como solían ser los de este autor, nacido en Teúl de González Ortega, Zacatecas, y fallecido hoy hace un año en Guadalajara de Indias.
Pueblos, como sus hermanos Rumbos y Lugares, entre otros, forma parte de una de las vertientes del trabajo de Sandoval Godoy: una prosa, con fuerte carga poética, entre la crónica de viaje y la descripción minuciosa de lugares, entendida esta última no como una relación detallada de sus características físicas sino algo más profundo, que nos da elementos para comprender la identidad de los pueblos y la forma de pensar de sus habitantes. Nos muestra, si queremos verlo así, el alma de los lugares.
Ni Pueblos ni los demás libros de esta vertiente pueden ser considerados libros de historia, que puedan tomarse como referencia para reconstruir el pasado de sus protagonistas. De hecho, don Luis refiere solo de paso las opiniones de los historiadores, dejando como en reserva, para consultarlos en otro momento, sus datos y rigor, trayendo al relato solo lo que tenga algún interés para entender algún elemento presente.
Las fuentes de Luis Sandoval Godoy son menos rigurosas pero, si se quiere, más ricas: una es la observación directa de los pueblos y sus gentes, los entornos físicos en los que están enclavados y lo que estos elementos dicen de la personalidad de cada lugar. Otra son los testimonios de sus habitantes, tomados en la plaza del pueblo, en el mercado, en los comercios o en las mismas casas donde habitan y que nos permiten conocer  cómo se relacionan entre ellos, cómo piensan y, sobre todo, cómo se perciben a sí mismos como parte del pueblo donde viven y dentro de la comunidad jalisciense. Aunque no faltará quien considere estas fuentes como poco serias y demasiado subjetivas, en realidad son bastante precisas: con ellas logra pintar lo mismo la feracidad de las tierras de El Grullo y su mirada hacia el futuro que la religiosidad de los pueblos alteños, pasando por el abolengo histórico de Autlán y el orgullo profesional de los artesanos de Zacoalco.
Con ilustraciones de Rodolfo Caloca Hernández, en Pueblos don Luis Sandoval Godoy describe a Lagos, Zapotlán, Autlán, La Barca, El Grullo, Teocaltiche, Arandas, Zacoalco, Chimaltitán, San Sebastián, San Gabriel, Pihuamo, Cuautla, Bolaños y Nochistlán, este último entre jalisciense y zacatecano. Es decir, pueblos de todos los rumbos de Jalisco. Lo que encontramos en estos textos es imposible hallarlo en la academia y menos de una forma tan accesible para todo el público, incluyendo a los habitantes de estos pueblos.
Luis Sandoval Godoy obtuvo el Premio Jalisco en 1965 por su obra Las malas lenguas, publicado poco después. Su vasta obra puede encontrarse en forma de libros, de diversos formatos y géneros, en revistas y en el diario El Informador, entre otros sitios.

lunes, 15 de junio de 2020

Conmemoración del centenario de Reynaldo Corona Godoy

Reynaldo Corona en su juventud. Foto proporcionada por Arturo Ville Corona.

El notable pianista Reynaldo Vito Corona Godoy nació el 15 de junio de 1920 en Autlán, en la casa que hoy ocupa el Museo y Centro Regional de las Artes, en la esquina de las calles de Morelos y Escobedo. Además de lograr una brillante trayectoria musical, Reynaldo es el fundador de una dinastía de músicos que han alcanzado exitosas carreras a nivel mundial. Los integrantes de esta dinastía, junto con otros descendientes y familiares de Reynaldo Corona e invitados, se reunieron la tarde de hoy, mediante la aplicación Zoom, para celebrar su centenario. Con la asistencia de unas 35 personas, la reunión virtual comenzó pocos minutos después de las 14:00 horas, con la moderación de Arturo Ville Corona, guitarrista y sobrino de Reynaldo.
Alejandro Corona, hijo de Reynaldo y quien tiene una carrera importante como pianista de jazz y en la academia, abrió la sesión leyendo un texto que escribió para la ocasión, en el que hizo una semblanza de su padre, resaltando sus virtudes humanas y artísticas. Dijo que él descubrió su talento musical y lo desarrolló, aun sin tener una formación pedagógica; lo "bombardeó" con discos de todos los géneros musicales, que expusieron al joven Alejandro a todas las manifestaciones de la música, de donde pudo tomar lo que mejor le acomodaba y se pudo formar un gusto y un estilo musical desde su casa. También estimuló su carrera, "picándole el orgullo" con retos en forma de frases como "el jazz es una palabra muy grande". En cuanto al estilo pianístico de su padre, dijo que era elegante, equilibrado, libre de follajes, de armonía justa y equilibrada y capaz de transportar en varios tonos; esto lo aprendió desde Autlán con su prima, la profesora de piano Áurea Corona. Entre las influencias de Reynaldo, Alejandro mencionó a Lalo Carrera, Mario Ruiz Armengol y otros; Ignacio Garrido también lo influyó pero en la profesión de afinador de pianos, que él le enseñó y que Reynaldo ejerció durante muchos años, logrando con ello una cierta independencia económica.
Claudia Corona, nieta del homenajeado, dijo en su oportunidad que el legado de Reynaldo Corona está presente en su formación como pianista, que recibió a través de Alejandro, su padre. Recordó también que vivió en la casa de sus abuelos durante su infancia, donde recibió sus primeras influencias musicales en las tertulias que Reynaldo organizaba y a las que acudían músicos de varios géneros. Su abuelo estuvo al pendiente de sus avances en la música y le enseñó a preparar un piano antes de dar un concierto y el amor a la música.
En el transcurso de poco más de una hora, los asistentes a la reunión escuchamos los recuerdos de Josefina, Fabio y Reynaldo, hijos de Reynaldo Corona, y de sus nietos Arturo Corona, Aísha y Alejandro Corona, así como de sus sobrinos Elizabeth Elías Calles y Arturo Ville Corona, de los que pudimos reconstruir la personalidad de este centenario personaje: alegre, dicharachero, cariñoso y generoso con sus conocimientos e independiente en su labor como compositor y ejecutante.

domingo, 14 de junio de 2020

Libros y diseño editorial en la sesión mensual del capítulo juvenil Costa Sur de la BSGEEJ


La mañana de este sábado 13 de junio, mediante la aplicación Google Meet, el capítulo juvenil Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco celebró su sesión ordinaria mensual, con la asistencia de alrededor de 10 personas. La sesión, que comenzó a las 10:10 horas, tuvo como anfitriona a Clara Isabel Cobián Carrillo, licenciada en Diseño para la Comunicación Gráfica.
Clara expuso el trabajo Diseño editorial. El trabajo detrás del libro, en el que explica todo lo que, desde el diseño gráfico, debe hacerse para tener como producto final un libro, ya sea impreso o digital, lo mismo que cualquier otra publicación: revista, informe, folleto, catálogo... El diseño editorial, que es la disciplina que se encarga de todo este trabajo, es una rama del diseño gráfico.
La expositora detalló cómo todas las publicaciones tienen en común algunos aspectos, a pesar de las diferencias que puedan tener en cuanto a su intención o al público que van dirigidos: el formato, la retícula, la tipografía y los elementos gráficos.
Del formato explicó que se elige en función del papel que se va a utilizar para la impresión, de la temática y del público al que va dirigido. Debe tomarse en cuenta el tipo de papel porque cada uno viene en pliegos de distinto tamaño y la impresión de un libro se hace por pliegos y no por páginas. Al terminar la impresión debe doblarse el pliego entero para que las páginas queden en el orden adecuado y enseguida se corta para obtener el libro como lo conocemos.
La retícula es la disposición de los elementos en las páginas: el texto, las imágenes, gráficas y otros. El diseñador editorial debe tomar en cuenta la jerarquización de los elementos, el "descanso visual" que se puede ofrecer al lector y que resulte atractivo a la vista.
La tipografía se elige según el nivel de lectura de quien leerá el libro. Clara explicó cómo, para determinar el tipo y tamaño de la letra se deben hacer cálculos aritméticos para saber cuántos "golpes" (letras, espacios, signos de puntuación) deben dejarse en cada renglón. Detalló también las características de los diferentes tipos de letra y a qué clase de lectores les pueden ser útiles, así como los distintos colores de papel y cómo afectan al proceso de la lectura.
En cuanto a los elementos gráficos, la ponente dijo que son contenidos que sirven como soporte al texto y pueden tener los más diversos objetivos: desde hacer más atractivo un libro infantil hasta esquematizar la información que ofrece un artículo científico.
Por último, Clara Cobián describió los elementos físicos de un libro, mostrando algunos ejemplos a través de la cámara: los forros, guardas, índice, hoja de cortesía y todos los demás, que son materia de trabajo del diseñador editorial.

sábado, 13 de junio de 2020

Jorge Guillermo Santana Barragán

Jorge Santana en acción. Foto tomada de WBGO.org.


Jorge Guillermo Santana Barragán nació a las 3:30 horas del 13 de junio de 1951 en Autlán, en la finca número 42 de la calle de Ignacio Allende, en el cuartel tercero, una de las varias casas en que vivió su familia. De manera que era muy niño, con apenas cuatro años de edad, cuando los Santana Barragán se mudan al Norte, a la ciudad de Tijuana, a seguir a su padre don José.
Luego de siete años en Tijuana, a Jorge le tocó hacer punta para seguir más al norte, a la ciudad de San Francisco, a mediados del verano de 1962. En esos días don José se lo llevó, con apenas diez u once años, y juntos se instalaron en un cuarto arriba del Latin American Club. Ahí Jorge comienza a trabajar limpiando y encerando los pisos del club; su hermano Carlos recuerda en su autobiografía que Jorge le contaba que en las noches se dormía llorando porque extrañaba a su familia, oyendo a su papá tocar el violín.
Esta añoranza de la familia no fue el único padecimiento propio de los niños migrantes que le tocó vivir a Jorge Santana. Junto con su hermana María asistió a la primaria en San Francisco, a una escuela que quedaba a una cuadra de su nueva casa, en el barrio conocido como China Basin, donde los insultaban por ser mexicanos. Se trataba de un barrio de mayoría negra; el niño Jorge, con curiosidad por no haber conocido de cerca a alguien de raza negra, le tocó el cabello a un niño y sufrió bullying por eso durante muchos años, siempre según Carlos Santana.
En la ciudad del Verano del Amor Jorge trabajó, ya adolescente, como lavaplatos en la cadena de cafeterías Tic Tock, donde también trabajaron sus hermanos Tony, Irma y Carlos, simultáneamente a sus inicios en la música.
Hay varios testimonios que nos cuentan que Jorge fue la pieza suave, hábil para las relaciones públicas y que compensaba el carácter más explosivo y directo de Carlos en la empresa Santana Management. Tenemos, por ejemplo, el testimonio del mismo Carlos Santana en el sentido de que Jorge, Tony, María y su mamá, doña Josefina, siempre trataban de suavizar las cosas cuando tuvo enfrentamientos con la prensa o con algún colega. Carlos dice literalmente que, igual que su hijo Salvador, Jorge analizaba las situaciones, pensaba en los sentimientos de los demás y los tomaba en cuenta.
En este sentido, el maestro Marco Vinicio Rodríguez me contó cómo cuando comenzaron los contactos con Santana Management en el año 2000, para concretar el homenaje a Carlos Santana que se realizó en 2001, Jorge fue quien atendió directamente a la delegación autlense. Contrario al resto del staff, Jorge se portó muy accesible, facilitando el acercamiento y ayudando a derribar los obstáculos que se presentaban, en la forma de fuertes exigencias difíciles de cumplir para el municipio: la seguridad, el hospedaje, el pago por la presentación de Carlos, la banda de apoyo. Jorge “suavizó la relación” con Santana Management, fue el mayor contacto y pieza clave para que se realizara el homenaje. Con él se consultaba todo lo relacionado con la organización, desde el autor de la estatua de Carlos que se instaló en la colonia Echeverría hasta la imagen y la logística. Este contacto era posible porque Jorge fue parte importante de Santana Management, donde trabajó desde 1990 hasta 2004: manejaba contratos, derechos de autor y relaciones comerciales de la empresa.

Jorge Santana, como sus hermanos, tuvo contacto intenso con la música desde el seno familiar. Su padre, don José, practicaba el violín en casa (recordemos que el aún niño Jorge se dormía escuchándolo en sus primeras noches en San Francisco) y su hermano Carlos practicaba la guitarra a escondidas en el departamento de Juri Street, tratando de alcanzar las notas y los tonos de sus admirados B.B. King y Otis Rush. Además, hacia 1969 Jorge estuvo expuesto constantemente a la música afroantillana que les encantaba escuchar a sus hermanas en sus fiestas familiares: en especial la canción Bang Bang de Joe Cuba pero también a Ray Barreto o El Gran Combo.
Quizás influenciado por Carlos, Jorge comenzó a tocar la guitarra entre 1963 y 1964. A finales de esa década, con el saxofonista Richard Bean, Jorge forma The Malibus, que después se convirtió en Malo, con el que creó su propia mezcla de rock, ritmos afroantillanos y letras en español. San Francisco era la ciudad cosmopolita por excelencia, podían encontrarse manifestaciones culturales de todo el mundo, en un clima de receptividad y disposición a la asimilación que propició el surgimiento de artistas como Jorge y Carlos Santana.
El grupo Malo firmó contrato con la compañía disquera Warner Brothers, con la que publicó cuatro álbumes entre 1972 y 1974: Malo, Dos, Evolution y Ascensión. La banda estaba integrada también por algunos de los mejores músicos de la escena de San Francisco: el trompetista principal Forrest Butchel, el tenor y flautista Hadley Caliman y el conguero cubano Francisco Aguabella, el trompetista Tom Harrel y el guitarrista Abel Zárate. El líder de la banda era el puertorriqueño, criado en San Francisco, Arcelio García. Algunas de las piezas del álbum Dos, como Momotombo y Latin Bugaloo se volvieron muy populares en la radio, pero la que realmente se volvió una canción de culto fue Suavecito, considerada por algunos como un himno chicano.
Pero la obra de Jorge Santana también se desarrolló en la Costa Este de los Estados Unidos. Allá tuvo una colaboración con el legendario sello Fania, que había grabado a personajes como Celia Cruz y Tito Puente, participando en un concierto organizado por ellos el 24 de agosto de 1973 en el estadio de los Yanquis de Nueva York, donde tocó la guitarra ante más de 40 mil personas en la canción El Ratón, cantada por su autor, el puertorriqueño Cheo Feliciano. Fue el primer concierto de salsa de estas dimensiones, que se grabó y publicó en un disco y algunas escenas aparecieron en la película Salsa. Esta actuación consolidó el nombre de Jorge Santana en la música latinoamericana, complementada con varias colaboraciones que quedaron registradas en discos del sello Fania.
Tanto su trabajo en Malo como su colaboración con Fania estuvieron asociados a la lucha de los chicanos y los “nuyoricanos”, respectivamente, por la defensa de sus derechos civiles.
Después de la desaparición de Malo, Jorge dirigió otras bandas, como la Jorge Santana Band, publicó discos y participó en giras con Carlos. Una de ellas fue la gira Milagro, de 1992, en la que Jorge se presentó previamente en algunas ciudades de México, como una especie de avanzada. El 21 de marzo de ese año, en el inicio formal de la gira, ofrecieron un concierto en la plaza de toros El Toreo de Tijuana, ya desaparecida, que fue abierto nada menos que por don José Santana y en la que se presentaron Jorge Santana y Javier Bátiz haciendo duetos con Carlos Santana. Las colaboraciones musicales con Carlos continuaron en la gira Sacred Fire, con conciertos en México y Sudamérica, y con la publicación en 1999 del disco Santana Brothers, bajo el sello Guts and Grace, propiedad de Carlos. En este disco participaron Carlos, Jorge y su sobrino Carlos Hernández.
En El Tono Universal, su autobiografía, Carlos Santana narra la última vez que vio a don José, un año y medio después de su muerte, ocurrida el 1 de noviembre de 1997: fue en un sueño, en el que Jorge y Carlos iban en un auto, cuando de pronto Carlos ve a lo lejos a su padre, a la orilla de un río cuya agua brillaba como diamante. Carlos le pidió a Jorge que detuviera el auto para bajarse a abrazar por última vez a su padre.
Desde el 14 de mayo de 2020, Jorge se unió a don José y a doña Josefina a la orilla de aquel río.

Fuentes:

* Carlos Humberto Santana Barragán. El Tono Universal, Little, Brown & Company, 2015.
* Entrevista telefónica con Marco Vinicio Rodríguez Quintero. Lunes 18 de mayo de 2020.
* Bobby Sanabria. Jorge Santana, guitarrista que ayudó a dar forma al sonido del rock latino con Malo, murió a los 68 años. Publicado en wbgo.org el 18 de mayo de 2020 y consultado el 19 de mayo de 2020 en https://www.wbgo.org/post/jorge-santana-guitarist-who-helped-shape-sound-latin-rock-malo-dead-68?fbclid=IwAR2T-Z0tWWp_aKDREPd-8IhYaxTp9IwIL2pBRvP9QiwLjzKZFErC358kyaA#stream/0
* Oficina del Registro Civil de Autlán, partidas de nacimientos de 1951.

martes, 9 de junio de 2020

La influenza española en Autlán (y otras epidemias)

Fachada del Asilo de Ancianos, antiguo hospital de Las Montañas. 


Aunque no ha sido abordado con mucha frecuencia por nuestros cronistas, don Ernesto Medina Lima refiere en su libro Calles y barrios de Autlán que el azote de la epidemia de la influenza española fue uno de los episodios principales de la vida en el pueblo durante la primera mitad del siglo XX.
En un contexto de guerra civil, con el pueblo y la región entera amenazados constantemente por la presencia de bandoleros y la actividad económica contraída, la epidemia pegó en Autlán como otro más de los numerosos males que ya aquejaban a sus vecinos. Según la ya mencionada referencia de don Ernesto, durante esa epidemia, cuyos primeros contagios se reportaron en el mundo en 1918 y que a Autlán pudo haber llegado a fines de ese año y a principios del siguiente, al viejo hospital de Las Montañas, que ocupaba la finca sobre la calle de Leandro Valle que ahora ocupa el asilo de ancianos, eran llevados “enfermos y más enfermos” para ser atendidos por el doctor Uribe y, en no pocos casos, ayudados a bien morir por el padre Manuel Jiménez. Según la misma fuente, los cadáveres de quienes morían por la influenza eran llevados a sepultar hacinados en los carretones del aseo público.
Estas escenas dantescas serían observadas por un muy joven Luis Enrigue Villaseñor, quien seguiría la carrera de medicina y, a la postre, se convertiría en uno de los principales promotores de la construcción del nuevo hospital de Las Montañas, inaugurado en 1950. Quizás, y solo quizás, su vocación habría nacido del contacto con el sufrimiento humano ocasionado por la epidemia.
Si acudimos al frío ámbito de los números podremos confirmar que hubo un impacto de la epidemia en Autlán, manifestado en un repunte en la cantidad de fallecimientos: en el Registro Civil se encuentran las partidas de 660 fallecimientos en ese año, un promedio de casi dos muertos por día, superior ligeramente a los 582 del año anterior y a los 523 de 1919, y mucho mayor a los 473 de 1920. Estos números cobran su justa dimensión si recordamos que la población de Autlán en esos años rondaba los 12 mil habitantes: 12,383 según el censo de 1921.
Sin embargo, el 12 de abril de 1920 el corresponsal en Autlán del diario El Informador, de Guadalajara, cuenta que en el pueblo no ha habido mortandad causada por la influenza, de la que dice que en esos días se vivía el apogeo, pero que sí había gran cantidad de “atacados” por la enfermedad. Refiere que entre los peregrinos que regresaron recientemente de Talpa fue raro el que no se enfermó, muriendo algunos de ellos en el camino y otros ya en Autlán.

Epidemias durante la Colonia

En su libro Autlán de la Grana. Población y mestizaje la doctora Lilia Victoria Oliver Sánchez refiere, basándose en la Relación de fray Alonso Ponce y en la Crónica Miscelánea de fray Antonio Tello, dos epidemias que casi exterminaron a la población indígena de Autlán en el siglo XVI, que en 1525 era de alrededor de 17 mil habitantes: la primera sería en los primeros años de la década de 1540, de la que dice Tello que en la región “murieron infinitos… que como bárbaros se dejaron morir sin tener más remedio que el del cielo”.
La segunda gran epidemia ocurrió entre 1576 y 1580 y fue relacionada por fray Alonso Ponce en 1587, diciendo que en Autlán “con el cocoliztle, que fue una pestilencia y mortandad muy grande que hubo en aquella tierra, quedó todo destruido y con tan pocos vecinos, que no llegaban a doscientos”.
El término indígena cocoliztle no nombra a una enfermedad específica sino a la mortandad causada por una o varias de ellas, como la viruela o la influenza, traídas de Europa y para las que los habitantes del Nuevo Mundo no tenían defensas naturales.
A lo largo de la Colonia se presentaron nuevamente brotes epidémicos en toda la Nueva España, incluyendo Autlán, por lo general en años posteriores a aquellos en que se registraron malas cosechas a causa de las sequías.

La viruela de 1831

Desde hace algunos años se ha dejado correr la inexacta versión de que la primera vez que se celebró el Carnaval fue en el año 1831. Todos sabemos que ese año el Ayuntamiento de Autlán le otorgó a un señor de apellido Mardueño permiso para organizar corridas de toros, con tal de que terminaran a más tardar el Martes de Carnaval.
En esos primeros días del año 1831 Autlán padecía una epidemia de viruela: el registro de defunciones que se llevaba en la parroquia del Divino Salvador, que hacía las veces de nuestro actual Registro Civil, da cuenta de una elevada mortandad entre el 1 de enero y el 15 de febrero (martes de Carnaval) de ese año: hay registrados 34 fallecimientos solamente en Autlán en ese lapso de tiempo, un 30% más que el mismo periodo del año anterior. El brote de viruelas terminó con la vida de 14 habitantes de Autlán, cinco de ellos niños. Este aumento en el número de personas fallecidas pudiera parecer mínimo en nuestros días, pero se convierte en un número respetable cuando recordamos que la población de Autlán en 1831 no llegaba a 3 mil habitantes.
Lo de las viruelas fue un verdadero problema para los autlenses: el mismo Ayuntamiento, en su sesión del 20 de enero de 1831, casi tres semanas antes del martes de Carnaval, acordó suplicar al cura de Autlán “hacer cuanto esté de su parte a efecto de que cuanto antes realice la construcción del Cementerio en razón de hallarse esta villa atacada de la epidemia de viruelas…”. El Ayuntamiento se refiere al actual panteón de los Dolores, ya que antes los entierros se hacían en el atrio de la parroquia, justo en el centro del pueblo. Por fin, en septiembre de ese año se puso en servicio el entonces nuevo panteón, cuya existencia se debe, por lo menos parcialmente, a la presencia de epidemias en Autlán.

La gripa de 1929


El 23 de enero de 1929, en plena Guerra Cristera, el corresponsal en Autlán del diario El Informador hacía saber a los lectores que en Autlán y El Grullo se vivía una epidemia de gripa de grandes proporciones: dice que “es notable el número de griposos que se encuentra en cada hogar, dándose casos, con frecuencia, de fiebres, de origen palúdico, neumonías y
algunos de viruela” y que las autoridades civiles y militares tuvieron que tomar medidas enérgicas para evitar el aumento en los contagios, aunque no especifica cuáles fueron esas medidas. Dice además que, según unos vecinos de El Grullo que entrevistó, en el vecino pueblo se llegaron a registrar hasta ocho a diez muertes por día.

Como podemos ver en esta limitada y superficial relación, los autlenses hemos pasado por situaciones mucho más graves que la actual pandemia. De todas hemos salido, tal vez golpeados pero con el suficiente ánimo para seguir creciendo.

Fuentes:

El Informador, edición del 12 de abril de 1920, página seis.
* El Informador, edición del 23 de enero de 1929, página cinco.
* INEGI, Censo General de Habitantes de 1921. Consultado en https://www.inegi.org.mx/programas/ccpv/1921/
Medina Lima, Ernesto. Bosquejo histórico de Autlán, 1990. Edición de autor.
* Medina Lima, Ernesto. Calles y barrios de Autlán, 2007. Acento Editores.
* Oliver Sánchez, Lilia Victoria. Autlán de la Grana. Población y mestizaje, 2015. Universidad de Guadalajara.
* Registros de inhumaciones de la parroquia del Divino Salvador en 1831. Consultado en Family Search.
* Partidas de defunciones en el Registro Civil de Autlán en 1917, 1918, 1919 y 1920. Consultado en Family Search.