jueves, 5 de junio de 2025

Microplásticos y responsabilidad social en el Cantinero Científico


 En el patio central de la Casa Universitaria, la tarde del miércoles 4 de junio se celebró una sesión más del programa de divulgación de la ciencia Cantinero Científico, auspiciado por la librería Carlos Fuentes. La sesión comenzó a las 18:10 horas, con la asistencia de unas 20 personas.

El biólogo Enrique Godínez Domínguez, investigador del Centro Universitario de la Costa Sur, expuso el tema Microplásticos, amenaza en el mar, sobre los desechos de plástico que, con tamaños menores a cinco milímetros, se están convirtiendo en un grave problema ambiental y de salud. Lo que los convierte en una amenaza, explicó al inicio de su ponencia, es precisamente el impacto ecológico en la cadena alimentaria y el hecho de que también transportan contaminantes y toxinas, además de que son sumamente difíciles de manejar. El término contaminante, afirmó, les queda corto.

Según el doctor Godínez, el plástico es uno de los materiales que más han influido en el desarrollo de la Humanidad, del que existen siete tipos diferentes. Es un derivado de los hidrocarburos y tiene usos infinitos; es más caro reciclar plástico que crear nuevo, por lo que cada vez hay más, es omnipresente y, según la industria y la economía, la vida moderna es inviable sin él. Está presente en todos los actos de la vida cotidiana.

El ponente expuso algunos datos sobre el impacto de este material en el mar, que es el sitio al que van a dar muchos de los contaminantes de todo tipo que los humanos generamos. El 20% del plástico que existe llega al mar tarde o temprano, ahí, del 60 al 80% de la basura es plástico. El 70% de este material se hunde al fondo del mar, por lo que no es visible en la superficie. Los microplásticos están presentes en animales comestibles y en la sal marina y representan un riesgo grave para la salud humana, al acumularse en órganos como el cerebro, el hígado y los riñones.

En la exposición, el doctor Godínez explicó el impacto que los microplásticos causan en la cadena trófica marina y, por consecuencia, en la salud de las personas. Las partículas más pequeñas son ingeridas por el fitoplancton, que pueden causar su muerte y su ingesta, a su vez, por el zooplancton, a cuyos individuos puede causar la muerte o una atrofia en su desarrollo y en el de sus descendientes, al afectar el desarrollo de los huevecillos. De cualquier forma, luego el zooplancton es comido por animales, a cuyo organismo se integra causándoles daños en diversos órganos y pasando, enseguida, a los humanos.

El doctor mostró estadísticas recientes (2024) en las que se estudió la presencia de microplásticos en órganos de personas fallecidas en el año 2016, comparándola con la de personas muertas en 2024, donde se percibe un aumento importante, con la diferencia de solo ocho años. Para concluir la sesión, el ponente dio algunas recomendaciones para tomar en cuenta en casa buscando reducir la presencia de microplásticos: sustituir tablas de picar de plástico por las de madera o vidrio, no comprar botellas de agua, entre otras. Pero también se desarrolló una sesión de preguntas y comentarios sobre cómo se debe contar con políticas públicas que inhiban la producción de más plástico innecesario o de un solo uso y que protejan la seguridad alimentaria.

miércoles, 4 de junio de 2025

Se jugó en Autlán la final de la temporada 2024-2025 de la Tercera División Profesional


 El domingo 1 de junio tuvo en Autlán un sabor futbolero. Aunque el equipo autlense jugó fuera de aquí, en Tecolotlán, por la segunda jornada de la Copa Jalisco varonil, en nuestra ciudad hubo motivos de sobra para justificar este ambiente: en la Unidad Deportiva Chapultepec se celebró el juego de vuelta de la final de la temporada 2024-2025 de la zona B de la Liga TDP, en la que los Guerreros de Autlán recibieron a los Gorilas de Juanacatlán. El marcador global estaba 2-1 a favor de los autlenses, por el triunfo obtenido en el partido de ida el pasado jueves en Juanacatlán, Jalisco. La unidad deportiva lució llena en todos los espacios disponibles, con la asistencia de varios miles de personas que desde el mediodía ya hacían fila para ingresar por la puerta de la calle Clemente Amaya.

La tarde parecía prometer un ambiente cálido y soleado, aunque lo último se calmaría gracias a una nube que, procedente de la Sierra de Manantlán, cubrió el sol desde unos minutos antes del silbatazo inicial, propiciando un clima inmejorable para la práctica del futbol. Para la práctica y para el disfrute de todo lo que implica un partido de este tipo: la expectación era grande y el ánimo de la gente era festivo, se sentía la seguridad de asistir a un último trámite para refrendar lo que ocurrió durante todo el torneo, que fue la supremacía de los Guerreros sobre sus rivales. Pero el partido de hoy no sería, ni de cerca, algo sencillo.

Las porras estuvieron animando a sus equipos durante todo el partido. Los de Juanacatlán fueron instalados frente a la esquina sureste de la cancha, en número de unas 200 personas que hicieron todo lo posible por hacerse oír contra más de cuatro mil autlenses alentando a su equipo. Sin embargo, la porra oficial de los Guerreros, ubicada atrás de la portería norte, por sí sola hubiera podido dominar el duelo de animadores, armada como estuvo de una banda de música, juegos pirotécnicos con polvos de colores azul y rojo y altavoces para magnificar sus gritos. Entre los aficionados fue notoria la abundancia de camisetas de los diferentes equipos que han representado a Autlán en los últimos años, lo mismo los de la Copa Jalisco que el Deportivo Autlán de 2004 o la versión anterior de los Guerreros, la que debutó en septiembre de 2014. Las había también, en buen número, de las Chivas del Guadalajara y de equipos europeos.

Cinco minutos antes de las 16:00 horas saltó a la cancha el equipo local, entre los aplausos y gritos de la afición. El protocolo del partido inició con el canto del Himno Nacional y el anuncio de las alineaciones del partido, acompañadas por los abucheos del público en el caso de los visitantes y por sus ovaciones para los locales. Los Guerreros salieron con su uniforme azul y rojo de siempre, mientras que los Gorilas salieron con uniforme blanco.

Los Guerreros de Autlán arrancaron el partido con José Guadalupe Miramontes en la portería, Diego Contreras, Jonathan Mariano, Jesús Lara, Érick Robles, Cristian Pérez, Cúper Flores, Alan Sención, José Cárdenas, Braulio Sención y Ángel Andrade. En la banca estuvieron Jared Gutiérrez, Néstor Rochín, Brian Aréchiga, Edwin Cándido, Nilson Arias, Alejandro Flores, Mauricio Villescas, Israel González, José Pineda y el portero Juan Pablo Ramírez, dirigidos por Sergio “Cayo” Díaz.

Los Gorilas iniciaron con Érick de Loa en la portería, Martín Montes, Fernando Serratos, Héctor Dávalos, Mario Vázquez, Nelson Rodríguez, Everardo Almaraz, Luis Gómez, Juan Jáuregui, Mario Andrade y Brandon Aguilar; en la banca arrancaron Rafael Leyva, Irvin Morales, Adrián López, Julio González, Malcolm Solano, Ronaldo Martínez, Eder García, Ángel Velázquez, Joel Santana y Santiago Vázquez. Su director técnico es Damián Osorno Calvillo, el hermano de Daniel, una de las figuras del Atlas de los años 90.

El cuerpo arbitral estuvo integrado por Enrique Hernández Jaimes como árbitro central, Genaro Álvarez Gasca como asistente 1 y Fernando Lizárraga Ramírez como asistente 2, el cuarto oficial fue Ángel Sotelo Centeno. Como asesor del partido fungió Jesús Rosales Rodríguez, los comisarios fueron Mario Cardona López y Luis Alberto Huerta.

El saque inicial correspondió a los locales y, en los primeros cinco minutos del partido, las acciones se desarrollaron sobre todo en el área autlense, aunque con constantes saques de banda y un par de faltas cometidas por los visitantes. Los equipos se estudiaban y mostraban poco más que eso. Una falta del equipo visitante, no sancionada, al minuto 7 encendió los ánimos dentro y fuera de la cancha, pero fue apenas la primera de una seguidilla de infracciones de los Gorilas que concluyeron, al minuto 9, con el cobro de un largo tiro libre desde atrás de la línea de la media cancha que mandó el balón al área grande, donde inició una serie de pases cortos que terminó con el primer gol del partido, obra de Érick Robles, “el Puma”, campeón goleador del torneo, quien remató de pierna derecha. Cinco minutos después, el mismo Puma recibió un jalón de camiseta al borde del área chica cuando se preparaba para rematar frente al arquero. El penal no fue marcado.

Desde el gol, Juanacatlán no volvió a atacar con seriedad hasta el minuto 15, cuando el cobro de un tiro libre, también de larga distancia, fue descolgado defectuosamente por el portero de Autlán, quien lo dejó muerto dentro del área chica para que lo rematara el delantero gorila. Afortunadamente para la causa local, el rematador fue encontrado en fuera de lugar, que fue marcado oportunamente por el árbitro. Esta decisión arbitral no fue, desde luego, del agrado del entrenador de los Gorilas, quien reclamó airadamente y obtuvo, al minuto 16, la primera tarjeta del partido, de color amarillo. A partir de entonces, los Gorilas atacaron con insistencia, aunque con poca idea, topándose invariablemente con una bien ordenada defensa guerrera. Ya sobre el minuto 27, una jugada de lujo de Jesús Lara en la media cancha, pisando el balón al estilo de Zinedine Zidane, no tuvo más consecuencias que encender de nuevo la emoción del público.



Al terminar el primer tiempo quedamos con la impresión de que las acciones del partido iban parejas, con dominio alterno de ambos equipos y frecuentes situaciones de peligro en ambas porterías. Gorilas parecía más voluntarioso, debido quizás a su necesidad de acercarse en el marcador, aunque sus ataques, hasta este momento, habían carecido de precisión en el último pase o se habían desvanecido entre los defensas locales o, cuando mucho, en las manos del portero Miramontes, quien hizo fue exigido en un par de jugadas. Cuando el árbitro pitó el fin del primer tiempo, la afición local despidió a los jugadores visitantes al grito de “¡Changuitos!”, en alusión al mote del equipo. No podremos saber si estos gritos o lo que les dijo su entrenador en el vestidor, o ambas cosas juntas, tuvieron que ver en la reacción que el equipo visitante mostró para el segundo tiempo.

Para comenzar el segundo tiempo, ambos equipos presentaron cambios: los Gorilas ingresaron a Ronaldo Martínez en sustitución de Fernando Serratos y a Eder García por Mario Andrade, mientras que por los Guerreros entraron José Pineda por Jonathan Mariano, Jared Gutiérrez por Cristian Pérez y Néstor Rochín por Ángel Andrade. En el minuto 4 los Guerreros recibieron una falta a la entrada del área visitante, hacia la banda izquierda, que cobró Lara con un muy buen centro cuyo remate se fue por fuera de la portería por pocos centímetros, suficiente para que los aficionados sintiéramos que iniciaba un periodo de claro dominio del equipo local. Un par de minutos después, el mismo Lara sacaría un tiro de media distancia, este sí muy desviado, pero sintomático del dominio que los guerreros ejercían en este lapso. Al minuto 8, un remate de Cúper Flores dentro del área de los Gorilas pegó en la parte baja del travesaño y picó apenas afuera del marco; la afición autlense ya estaba lista para cantar el segundo y, dadas las circunstancias, definitivo gol del partido.

Pero no sería tan fácil: al minuto 14 ocurrió el primer ataque de peligro de los Gorilas, con un centro por derecha que hizo un efecto extraño en su viaje al área que lo llevó a estrellarse en el travesaño local, en un momento del partido en que el equipo se volcó al frente comandado por Héctor Dávalos y Mario Vázquez, por cuyos botines pasaban casi todas sus aproximaciones al área. Inmediatamente después de esta jugada vendría un triple cambio de los Gorilas, incluyendo al portero: ingresaron Joel Santana, Julio González y el portero Rafael Leyva, para que salieran Brandon Aguilar, Luis Gómez y el arquero Érick de Loa. Al minuto 15, como si fuera una consecuencia inmediata de los cambios que mandó el profesor Osorno, llegó por fin el empate de los de Juanacatlán, con un gol de Mario Vázquez en un remate dentro del área luego de un tiro de esquina, con el que se premiaba su insistencia al ataque y cambiaba la balanza hacia los visitantes, que a partir de ahora se irían al frente de forma continua y cada vez con mayor peligro.

Tal fue la insistencia de los Gorilas para conseguir el empate global que al minuto 25 el autlense Rochín recibió una tarjeta amarilla por cortar un avance más de los visitantes por la banda derecha. La jugada, sin embargo, solo propició un contraataque guerrero que no tuvo consecuencias, luego de que los Gorilas cobraran el tiro libre de forma horrorosa, con un centro sin colocación ni fuerza. En un intento por contener el impetuoso ataque de los visitantes, el entrenador “Cayo” Díaz mandó dos cambios al minuto 27: entraron Carlos Villescas y Brian Aréchiga, por Diego Contreras y José Javier Cárdenas. Pero los visitantes seguían insistiendo: al minuto 33 los Gorilas desperdiciaron una ocasión inmejorable frente al arquero, que su delantero no fue capaz de empujar dentro de la portería. Al siguiente minuto, un remate gorila pasó lamiendo el poste izquierdo de Miramontes, con un efecto visual que, aunado al desarrollo del partido en estos momentos, hizo creer a varios aficionados autlenses que el balón había entrado.

Al minuto 37, ya cerca del fin del partido, vino un disparo al arco por parte de los Gorilas, sin fuerza pero que inauguró un periodo del juego en el que se sucedieron tiros de esquina y disparos sobre la cabaña de Miramontes, con los Guerreros defendiendo con 10 hombres y pensando menos en aumentar la ventaja que en cuidar la que ya tenían. Tanto, que al minuto 44 ya una sección de la afición exigía al árbitro la conclusión del partido, a lo que el siempre menospreciado impartidor de justicia respondió añadiendo siete minutos.

El tiempo agregado trajo poco más al juego, aparte de un par de jugadas de peligro en las dos áreas y de una tarjeta amarilla para Joel Santana de los Gorilas al 45´ y otra igual, un minuto después, para el local Jesús Lara. Todavía al minuto 51 los Gorilas lograron sacudir la red de Miramontes, aunque por la parte de afuera, en lo que fue la última emoción del juego, que concluyó al 53, luego de un ataque más de los visitantes y mientras se desarrollaba un contragolpe guerrero.

Pocos minutos después del silbatazo inicial se instalaron en el centro de la cancha el pódium y los elementos identitarios de la liga, para hacer la entrega de las medallas y trofeos a los equipos, acción que estuvo a cargo del presidente de la Liga TDP, José Concepción Escobedo. Primero se entregaron sus medallas al cuerpo arbitral, abucheado por el público, para luego llamar a los integrantes del equipo Gorilas, que subieron al pódium entre una valla que les formaron los jugadores de Guerreros, en una muestra de deportivismo. Cuando recibieron sus premios, los Gorilas fueron reconocidos por la afición local con una porra.



El momento culminante fue la entrega de las medallas y trofeo a los Guerreros, bajo las notas de We are the champions, el clásico de Queen que, cinco décadas después, sigue siendo el fondo musical perfecto para premiar el éxito deportivo. A la pirotecnia, las fotografías y la alegría general se le puso fin bajo las notas de Viva Autlán, que escuchábamos los aficionados mientras salíamos de la unidad deportiva, recordando algunos las palabras de don Ernesto Medina Lima cuando narra la conclusión de la primera corrida formal en Autlán: dijo que los aficionados salieron de la plaza esa tarde con “las manos rojas y la voz enronquecida”.

sábado, 31 de mayo de 2025

Crónica cartográfica en el Palacio del Arte

Hirineo Martínez Barragán y sus mapas.

 La noche del viernes 30 de mayo se celebró en el recinto cultural Palacio del Arte una actividad denominada Crónica cartográfica. Una vida de investigación geográfica y en la que se combinaron elementos de ciencia y arte. Con la asistencia de unas 30 personas, la crónica comenzó a las 19:30 horas.

La parte artística corrió a cargo de los guitarristas Glen Darío Franco López y Diego Ariel Ramírez Torres, alumnos de la licenciatura en Artes del Centro Universitario de la Costa Sur, quien interpretaron un par de piezas en distintos momentos de la velada, y de los hermanos José María y Gabriel Michel Padilla, de El Limón, quienes forman un dueto de voces con acompañamiento de acordeón con el que tocaron canciones populares mexicanas de distintas épocas, cuando terminó el evento y mientras los asistentes convivíamos.

Diego Ramírez a la guitarra.


El doctor Hirineo Martínez Barragán, geógrafo y académico jubilado de la Universidad de Guadalajara, quien llevó una parte de su colección de mapas históricos para exponerlos en el recinto. En su intervención, el doctor Hirineo explicó que la selección de mapas que llevó, en número de 17, son solo del periodo que va de la etapa tardía del virreinato a los años anteriores al inicio del porfiriato; en una posterior exposición traería mapas de finales del siglo XIX hasta nuestros días. Se definió como un coleccionista de mapas, “su único vicio”, luego de abandonar tempranamente el coleccionismo de piedras, que iniciara en una práctica de campo cuando fue alumno de Enrique Estrada Faudón en el cerro del Colli, “porque estaban muy pesadas”, y el de monedas y billetes, que dejó cuando recibió en casa una visita de ladrones que cargaron con su ya nutrida colección.

Dúo Hermanos Michel.

Sobre la cartografía, recordó la frase de Paul Theroux que la define como “la más científica de las artes y la más artística de las ciencias” y afirmó que el mapa es uno de los recursos más valiosos para el trabajo geográfico, pero también es de suma utilidad para otras disciplinas, como la Historia. Su plática discurrió también sobre su trabajo como asesor en conflictos de límites, que desempeñó durante varias décadas sirviendo a gobiernos estatales, como el de Jalisco y el de Chiapas, y a municipales de Jalisco; de esta faceta de su trabajo explicó que consistió en la indagación de geografías remotas, no solo en el espacio sino también en el tiempo, al tener que revisar crónicas y mapas de siglos pasados para tratar de establecer los límites originales de las distintas demarcaciones. Finalizó reflexionando sobre el reparto del espacio territorial, práctica común entre las personas que se realiza lo mismo dentro del hogar que, ahora, en el espacio. El doctor Hirineo respondió largamente a preguntas del público sobre la carga subjetiva de los mapas, sobre la geografía de nuestra región y su representación en el siglo XVI y sobre la cantidad de mapas que tiene en su colección, número que no conoce pero calcula en algunas toneladas.

Observando los mapas.

En el recinto están exhibidos estos 17 mapas de estados de la República del periodo ya mencionado arriba, en los que es interesante observar las diferencias en la forma y extensión de estas entidades conforme a lo que son ahora, la existencia de pueblos hoy ya desaparecidos y la ausencia de otros que hoy tienen importancia política. La exposición se complementa con cuatro libros de geografía, tres de ellos ejemplares de prueba y la versión definitiva de la Crónica cartográfica de Jalisco (2016), publicado por el Gobierno de Jalisco y que es, en palabras del doctor Hirineo, “el más bonito” de los libros que ha publicado; el otro es un ejemplar del Atlas mexicano de la Conquista (1958), de Jesús Amaya Topete y publicado por el Fondo de Cultura Económica.

martes, 27 de mayo de 2025

Comenzó en Autlán el Torneo del Saber

En plena competencia.

 La tarde del lunes 26 de mayo se celebró en el auditorio Hermilio Hernández de la Casa de la Cultura la primera jornada del Torneo del Saber, una competencia de conocimientos organizada por la jefatura de Educación del gobierno de Autlán en la que participan alumnos de todas las escuelas de nivel secundaria del municipio. La sesión comenzó poco después de las 18:00 horas y se desarrolló ante un auditorio casi lleno, con unas 180 personas, la mayoría alumnos de diversas escuelas secundarias.

La regidora Myriam Luján Espinoza dio un mensaje de bienvenida y agradecimiento a las escuelas participantes, para dar paso al presidente municipal, Gustavo Salvador Robles Martínez, quien habló sobre el deporte, la cultura y la educación como pilares para el desarrollo social del municipio. Este funcionario declaró inaugurado el Torneo del Saber a las 18:21 horas.

La sesión se desarrolló entre alumnos de las telesecundarias Benito Juárez, de Ayutita, y Justo Sierra, de El Rincón de Luisa. Cada equipo de cinco integrantes, identificado en esta ocasión con el color azul y rojo, respectivamente, se colocó en un extremo del escenario del auditorio, ocupando una barra que los organizadores dispusieron para este efecto, mientras que el conductor, que no fue otro que el director de Cultura, Esdras López Mundo, se instaló al centro del escenario, detrás de un pódium y flanqueado por las banderas de Jalisco y de Autlán. Al fondo se encontraba una pantalla en la que los concursantes podían leer las preguntas que se les hacían y ver los giros de la ruleta electrónica, que determinaba de qué materia se les preguntaría en cada turno. Otras dos pantallas se encontraban a los lados del escenario, para que el público pudiera enterarse de lo que se preguntaba a los concursantes.

La dinámica del concurso es la siguiente: cada equipo tiene la oportunidad de responder tres bloques de cinco preguntas cada uno, de las materias Español, Matemáticas, Formación Cívica y Ética, Química e Historia. En total, quince preguntas para cada equipo a lo largo de la tarde, seis por cada materia repartidas entre ambos. Para decidir qué pregunta tendría que contestar un equipo en cada turno, se accionaba la ruleta en la que aparecía la materia correspondiente, mostrándose enseguida la pregunta en la pantalla, con tres opciones de respuesta de donde los concursantes tenían que elegir la correcta. Los bloques son alternos, es decir, el equipo azul contesta un bloque y, enseguida, el rojo hace lo propio. Al final, se suman las respuestas acertadas, resultando ganador el equipo que acumule más. Sencillo, en apariencia.

El concurso contó con un jurado integrado por cuatro personas, que llevan el control de las respuestas acertadas e incorrectas e intervienen en casos de polémica o aclaración. El de esta primera jornada estuvo integrado por los profesores Piedad Ballesteros, Griselda Chávez y Jesús Copado y por la abogada Miriam Vaca.

Los equipos concursantes fueron conformados de la siguiente forma: de la Benito Juárez participaron Elvis Guzmán, Andrea Guzmán, Juan Aréchiga, Sheila Guzmán y Evelin Vidriales; de la Justo Sierra Dafne Escalante, Jonathan Andrade, Ángel Santana, Itzani Enríquez y Lorenzo Zamora. El triunfo fue para la escuela de Ayutita, por un apretado marcador de 12-11.

Las jornadas del Torneo del Saber se desarrollarán los lunes, miércoles y viernes de cada semana durante un mes. Las escuelas ganadoras pasarán a la siguiente ronda, donde se eliminarán entre ellas hasta obtener a la ganadora absoluta.

lunes, 26 de mayo de 2025

Una serenata santanesca en el jardín Constitución


 Por sexto domingo consecutivo, este 25 de mayo se celebró en el kiosco del jardín Constitución una serenata organizada por el grupo cultural La Banca, con la intención de animar el centro de Autlán durante las noches dominicales. En esta ocasión, la música estuvo a cargo de Soul Sacrifice, grupo tributo a Carlos Santana que tiene su sede en el centro comunitario Tiopa Tlanextli. La serenata comenzó pocos minutos después de las 20:00 horas, con la asistencia de unas 150 personas.

A pesar del cambio brusco de género con respecto a otras serenatas, en las que han actuado mariachis, bandas y grupos de música versátil, el ánimo de los asistentes no mermó en lo más mínimo, con momentos en los que algunas personas se pararon a bailar al ritmo de las poderosas percusiones del grupo.

Soul Sacrifice presentó un programa de quince canciones, catorce de Carlos Santana y una propia, No apaguen la luz, compuesta durante la pandemia. Durante poco más de una hora y media escuchamos las siguientes canciones:

El farol, compuesta por Carlos Santana a su padre, don José.

Samba pa´ ti

I love you much, too much

Black magic woman

Oye cómo va

Flor de luna

Canela

No apaguen la luz

Life is a lady

Europa

Smooth

Soul Sacrifice está integrado por Edgar López Santana en percusiones y voz, Lalo Vázquez en la guitarra, Alberto Tovar en el bajo, Martín Rivera en el teclado, Martín Sandoval en las congas y Marco Sandoval en la batería. La última vez que los habíamos escuchado en público fue en el Carnaval Alternativo, el primer día del pasado mes de marzo.

Concluyó la VIII Semana Cultural Ernesto Medina Lima

Guillermo Tovar y Andrea Reynoso.

 Este domingo 25 de mayo terminaron las actividades de la VIII Semana Cultural Ernesto Medina Lima, organizada por el Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco (BSGEEJ), con la presentación en el salón de usos múltiples del Museo y Centro Regional de las Artes del libro Mosaico literario del sur de Jalisco, por Andrea Reynoso Gutiérrez y Guillermo Tovar Vázquez. A la presentación asistieron unas 30 personas, iniciando a las 12:10 horas.

Fue Andrea Reynoso, autora de uno de los ensayos que aparecen en el libro y coordinadora del mismo, quien abrió la presentación con un comentario acerca del valor de la tradición literaria de Jalisco como legado para el mundo, enfatizando que Jalisco ha dado mucho más que solo tequila y mariachi. Explicó que el libro está integrado por seis ensayos de seis autores, en los que se exploran los vínculos entre escritores de esta región y los espacios en los que se desarrollaron; además, narró el origen de este libro en un comentario de Ricardo Sigala en septiembre pasado, durante la presentación del libro Cien años de Antonio Alatorre en la Casa Taller Literario Juan José Arreola, quien se preguntaba de qué hablarían los grandes escritores del sur de Jalisco si se encontraran juntos en algún espacio. Sobre su texto, titulado Un recorrido por el Autlán de Antonio Alatorre, explicó que trata sobre el barrio en que vivió este filólogo, lo que se conserva de él en Autlán y su vínculo con su pueblo, que nunca perdió. Habló también de lo que ella llama “la calle de los intelectuales”, que es la calle Antonio Borbón, donde vivió Alatorre y estuvo la escuela de la maestra María Mares, donde Antonio estudió la primaria, pero también estuvieron las casas de la misma María Mares, de Ernesto Medina Lima, de Salvador Cortés y otros personajes de la cultura local.

Enseguida, Guillermo Tovar recordó a los asistentes que ese 25 de mayo se cumplían 25 años del fallecimiento de Ramón Rubín, un escritor avecindado en Autlán durante alrededor de 20 años, donde escribió buena parte de su obra, y habló brevemente sobre el currículo de los seis autores del libro: Ricardo Sigala, Carlos Axel Flores Valdovinos, Andrea Reynoso, Guillermo Tovar, Kenia Cornejo y Pedro Valderrama, y sobre los escritores de los que se habla en el libro: Juan José Arreola y Guillermo Jiménez, de Zapotlán; Antonio Alatorre y Ramón Rubín, de Autlán; José Luis Martínez, de Atoyac, y Juan Rulfo, de San Gabriel. El cronista de Autlán dijo que el libro no es una obra definitiva sino que se espera que se amplíe en el futuro con el trabajo de otros investigadores que aborden a otros escritores de la región y aún de otras regiones que también tienen una importante tradición literaria, como los Altos o la ciudad de Guadalajara. No se trata, dijo, de una obra financiada por alguna institución sino completamente autogestiva, aunque no por eso falta de rigor y seriedad.

Durante el resto de su intervención, Guillermo Tovar se dedicaría a hablar sobre Ramón Rubín: dijo que se estableció en Autlán ya grande, con 60 años cumplidos, y desde aquí escribió alrededor de 300 textos que aparecían regularmente en el diario El Informador, entre los que había cuentos, columnas de opinión y escritos técnicos. Dijo que en la obra de Rubín aparece retratada la vida en Autlán y una descripción detallada de su medio físico y de la forma de ser de sus habitantes en un periodo de transformación y modernización, siendo, en opinión del cronista, el escritor que más tinta y profundidad dedicó a Autlán, por lo que llamó a los asistentes a leer su obra y sacarla del olvido. Recordó, además, que se han hecho algunas gestiones para que una sala de la biblioteca Antonio Alatorre del Centro Universitario de la Costa Sur llevara el nombre de Ramón Rubín, que fueron infructuosas, por lo que Autlán no tiene algún lugar público en el que se recuerde su nombre. Solo están unos textos sacados de su Monografía del Valle de Autlán impresos en pantallas de vidrio en los pasillos del Museo, pero ni siquiera se especifica el nombre del autor.

Para terminar la sesión, dos de los amigos de Rubín en Autlán, el doctor Nabor de Niz y el profesor Fausto Nava compartieron algunos recuerdos de este personaje y su vida en Autlán: su gusto por los tamales del restaurante El Búho, su capacidad para describir mediante las palabras las excursiones en las que participaba, a lugares como la sierra de Cacoma o la presa Cajón de Peñas, las ocasiones en que vinieron a entrevistarlo de la BBC o de Televisión Española y su impulso para que se constituyera el Grupo Cultural Autlense.

Al terminar la presentación fue clausurada la VIII Semana Cultural Ernesto Medina Lima, a las 12:59 horas, por el coordinador del Capítulo Costa Sur de la BSGEEJ, Carlos Adolfo Preciado Ortiz.

domingo, 25 de mayo de 2025

Tercera jornada de la VIII Semana Cultural Ernesto Medina Lima


 El sábado 24 de mayo se llevó a cabo la tercera y penúltima jornada de la VIII Semana Cultural Ernesto Medina Lima que organiza el Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco (BSGEEJ). Esta jornada se hizo en dos sesiones, una matutina en Ahuacapán y la vespertina en el Museo y Centro Regional de las Artes.

A las 10:00 horas, en el domicilio de la familia Chagolla en la parte alta de Ahuacapán y con la asistencia de unas 30 personas, se realizó la primera de estas sesiones, en la que el doctor Alfredo Castañeda Palomera expuso el trabajo Ahuacapán. La zarzamora y sus recolectores, sobre la actividad económica de la recolección de zarzamora silvestre en la sierra de Manantlán que realizan algunas familias de esta población, incluyendo a la que nos recibió en su casa. El doctor Castañeda comenzó dando algunos datos históricos de la hacienda de Ahuacapán, que es el origen de la actual delegación municipal de ese mismo nombre y que fue parte del mayorazgo de los Gómez de Parada en el siglo XVIII y cuna de la industria azucarera en la región. Explicó también, brevemente, el proceso de reparto de las tierras de Ahuacapán durante el agrarismo, creándose su ejido en 1937.

Alfredo Castañeda mostrando una rama de zarzamoras silvestres.


Enseguida, el ponente habló de los antecedentes de la familia Chagolla, de la que seis generaciones han vivido en esta comunidad y se han dedicado a la recolección de zarzamora; las primeras tres generaciones lo hacían solo para consumo familiar y las siguientes comenzaron a comercializar este fruto, que en la actualidad es fundamental en su economía. También compartió algunos datos científicos de la zarzamora, fruto procedente de Mesopotamia y del que en México existen 56 especies y 130 variedades. En Ahuacapán se recolecta zarzamora, principalmente, en los predios La Joya Verde, La Soromuta y Los Corralitos, su temporada comienza a mediados de abril y termina al iniciar el temporal de lluvias, aunque en este año terminará prematuramente, a finales de mayo, debido a que, por el aumento de las temperaturas, la planta “tumbó la flor”. Son aproximadamente 40 a 50 personas las que suben a recolectar zarzamora, procedentes de toda la región, desde Casimiro Castillo a El Grullo, aunque el 60% de ellos lo hacen solo para autoconsumo, solo los habitantes de Ahuacapán llevan el fruto a vender al mercado de Autlán o a poblaciones más lejanas, como Tonaya o Cihuatlán. En la temporada de maduración de la zarzamora, las familias recolectoras viven del ingreso que su venta les reporta.

Los recolectores se preparan, según explicó el doctor Castañeda, desde una noche antes para salir a trabajar en la madrugada, armados con una canasta pizcadora de 30 kilos, una cubeta de plástico de 5 kilos con una correa que les permite colgársela del cuello y una escalera para alcanzar los frutos más altos. Los recolectores regresan a casa por la tarde, donde ya los esperan los intermediarios que llevan el fruto al mercado, aunque muchos prefieren ir a vender personalmente. Es común que, al regresar de la recolección, traigan cortes en las manos y los brazos debidos a las espinas de las plantas. El ponente compartió, para cerrar, algunos poemas dedicados a la zarzamora: A la zarzamora, de Igor Romero; La zarzamora, de Federico García Lorca; Nos llenas de felicidad, de Mara Miranda, y La zarzamora, de Tristán Vela.

En la sesión estuvo presente el doctor Jeremías Rodríguez, fitomejorador especialista en zarzamoras con reconocimiento nacional e internacional y quien trabaja en el Centro Universitario de la Costa Sur, además de varias generaciones de la familia Chagolla, de quienes el señor Ángel Chagolla mostró algunas de sus herramientas y explicó su uso.

Carlos Boyzo en su conferencia.


Por la tarde, a partir de las 19:10 horas, se desarrolló la segunda sesión de la jornada, ya en el Museo, al que asistieron unas 25 personas. A esa hora, el cronista Carlos Martín Boyzo Nolasco expuso su trabajo El mayorazgo de los Gómez de Parada, del que la hacienda de Ahuacapán formó parte. Dijo que la primera referencia histórica que se tiene de este lugar data de 1543, cuando el cacique indígena Alonso vendió tierras de ese lugar, entonces llamado Xictlán, al español Gómez de Segovia. Más tarde, en 1576, vendría una merced de tierras en este sitio a Alonso de Carvajal, ya con el nombre de Ahuacapán. En 1654 se refiere, en un instrumento notarial, la formación de una capellanía en el trapiche de la Concepción de Ahuacapán. Un dato interesante fue la revelación de la identidad de Cano, el protagonista de la leyenda que lleva su nombre y que afirma que en una cueva de la sierra de Manantlán existe un fabuloso tesoro custodiado por Cano, que solo permite a los ambiciosos visitantes llevarse todo su contenido en un solo viaje o no llevarse nada. Este Cano sería Pablo Cano de Boedo, esposo de Elvira Ruiz de la Peña, propietaria de la hacienda en el siglo XVII.

A mediados de ese siglo fueron dueños de Ahuacapán Juan de Langarica y Agustina de Salazar, cuya hija Agustina de Langarica fue monja del convento de Santa María de Gracia, en Guadalajara. Esta monja afirma en su testamento de 1665 ser dueña de la hacienda, que hereda a la virgen del Rosario y sus predicadores en la capital de Nueva Galicia, que la venden inmediatamente. Hacia 1670 llegaría Ginés Gómez de Valdés, quien compra la hacienda y se hace de más terrenos alrededor de ella, como Manantlán, Mixtlán, Las Lagunitas (posiblemente el actual Lagunillas) y otros, hasta conformar el mayorazgo cuyo territorio abarcaba desde Ayuquila hasta el mar, incluyendo parte del Estado de Colima. Este mayorazgo fue encabezado por Pedro Lorenzo Gómez de Parada, el segundo de los hijos de don Ginés, debido a que el mayor, Juan Leandro, obispo de Guadalajara, renunció a él.

El ponente dio más datos de Ahuacapán, incluyendo nombres de algunos de sus administradores y propietarios después de los Gómez de Parada, algunos personajes y hechos históricos importantes, como sus propietarios Pedro Michel Corona y Carlos Valencia, la batalla de agosto de 1915 entre Pedro Zamora y los carrancistas, entre otros.

Conversatorio Entre danzas y cantos. De izq. a der.: Larisa Castañeda, Antonio Díaz e Issac Ramírez.


Para concluir la jornada, a las 20:00 horas comenzó el conversatorio Entre danzas y cantos, en el que participaron la profesora de ballet clásico Larisa Castañeda Topete y el violonchelista Issac Ramírez, de la Academia de Danza Doris Topete, con la moderación de José Antonio Díaz Landeros, coordinador del Capítulo Juvenil Costa Sur de la BSGEEJ. En varias rondas, los participantes compartieron opiniones sobre el proceso creativo y su presentación para un público, sobre el aprendizaje y algunas características que los artistas deben desarrollar. En este sentido, Larisa afirmó que el aprendizaje de los bailarines desde muy niños les da las bases para tener disciplina y un buen desarrollo, para esto es necesario que lleven un acompañamiento psicológico. Issac opinó que la disciplina mental y física es indispensable para que un bailarín o músico no decaiga, pues dedicarse a esto de manera profesional es muy riguroso.

También se habló en este conversatorio sobre la necesaria amplitud de miras en el ámbito profesional artístico, evitando encasillarse. Sobre esto, Larisa dijo que hay bailarines profesionales que tienen otras carreras y lo disfrutan; en la Academia Doris Topete les enseñan que pueden realizar otras actividades que pueden combinar con la danza. Issac afirmó que los músicos también deben tener otra disciplina y no encerrarse solo en la música: deben despertar la curiosidad sobre lo que están tocando y prepararse constantemente, expandir el horizonte y aprender más materias y conocimientos que los estrictamente necesarios. Puso como ejemplo el de personas que estudian música con la intención de dedicarse a esa actividad profesionalmente como una forma de “huir” de las matemáticas o de otras materias que les parecen difíciles. Luego de explicar los efectos de la temperatura sobre el violonchelo y sus piezas de madera y sus cuerdas, tocó una pieza musical de Philip Glass.

Una última ronda fue sobre el hecho de que el arte es para todos, no hace falta una especialización para acercarse a una pieza musical o de arte plástico, por ejemplo, sino solo apreciarla y sentirla. Además de las interpretaciones al chelo de Issac Ramírez, en el conversatorio participó la niña Lucero, alumna de la Academia, con una demostración de los primeros movimientos y posiciones que ahí se les enseñan en la disciplina de ballet clásico.

sábado, 24 de mayo de 2025

Segunda jornada de la VIII Semana Cultural Ernesto Medina Lima

En la exposición de Agustín Godoy.

 La tarde del viernes 23 de mayo se realizó en el salón de usos múltiples del Museo y Centro Regional de las Artes de Autlán la segunda jornada de actividades de la VIII Semana Cultural Ernesto Medina Lima, que organiza el Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco (BSGEEJ). En punto de las 19:00 horas comenzó la primera ponencia y a la sesión asistieron, en total, unas 60 personas.

El primer momento de la jornada fue la conferencia Movilidad en Autlán en la segunda mitad del siglo XX, de Agustín Godoy Pelayo, quien expuso su trabajo a distancia, mediante la plataforma Zoom. Esta conferencia muestra los cambios en la vida de Autlán que se observaron al promediar el siglo XX y en las décadas siguientes de manera acelerada, luego de décadas y siglos de un desarrollo lento y con cambios que se realizaban de manera muy gradual. La exposición comenzó con una fotografía de la ceremonia de inauguración del primer semáforo que hubo en Autlán y con la lectura de la nota periodística de noviembre de 1988 que informa de la primera sesión académica celebrada por la BSGEEJ en Autlán, el día 25. Esto, para mostrar dos de los avances en distintos ámbitos que se alcanzaron en la ciudad en ese periodo, que el ponente considera un parteaguas en la vida de Autlán.

A lo largo de su presentación, Agustín Godoy comentó los principales cambios que se vieron en Autlán, por décadas, comentando la forma de vida antes de estos cambios y algunos elementos que aún se conservan, especialmente en la arquitectura patrimonial. El Autlán de mediados del siglo XX era una ciudad pequeña, de unos 28 mil habitantes, con una vida tranquila y que transcurría lento, al interior de cada cuadra existían verdaderas huertas de árboles frutales y las actividades de las personas se desarrollaban mayormente dentro de su propio barrio. Para estos comentarios, el expositor se basó en una fotografía aérea de noviembre de 1959 que muestra completa la mancha urbana de Autlán, cuyo perímetro era más o menos la mitad de la actual. A lo largo de su exposición conocimos momentos históricos que representaron, cada uno de ellos, un cambio importante en la vida de los autlenses: la apertura del Hospital de Las Montañas en 1950, la elección de reina del Carnaval a partir de 1952, la constitución de la Compañía Minera Autlán en 1953, la apertura de la presa de Tacotán y la instalación del distrito de riego del valle, la llegada del teléfono y la televisión, la integración de la preparatoria a la Universidad de Guadalajara, la Escuela de Agricultura y el Centro Universitario de la Costa Sur, entre otros momentos que hicieron que Autlán tuviera un cambio radical en medio siglo.

Durante el homenaje a Everardo Jiménez. De izq. a der.: Jesús Medina, Leticia Márquez, Virginia Jiménez y Antonio Díaz.


El segundo momento de la jornada fue un homenaje al pintor autlense Everardo Jiménez Rodríguez, fallecido en marzo de 2019. Este homenaje fue presidido por Leticia Márquez, alumna de Everardo; Virginia Jiménez, su hermana; José Antonio Díaz Landeros, coordinador del Capítulo Juvenil Costa Sur de la BSGEEJ, y Jesús Donaciano Medina García, del Capítulo Costa Sur. Fue este último quien abrió la sesión, con un mensaje en el que explicó que el homenaje se basa en la intención de rescatar la obra de Everardo Jiménez y en la búsqueda de la paz.

Enseguida, Antonio Díaz leyó una biografía de Everardo Jiménez en la que, junto a los datos de su vida, expuso su experiencia personal como amigo del pintor, recordando cómo lo conoció cuando comenzó, siendo niño, a tomar clases de dibujo con Everardo, un maestro cuya personalidad imponía pero que animaba a aprender y a desarrollar la creatividad. Sobre su taller La Chirimoya, Antonio dijo que era un refugio para trabajar pero también para convivir y conversar, ahí lo visitaban sus alumnos y sus amigos para compartir la palabra, la música y el arte. Recuerda a Everardo como un fiel radioescucha de Radio Universidad y un aficionado a la música clásica, artista que podía inspirarse en situaciones cotidianas, como la visita a su taller de un insecto colorido o con un atardecer. Para concluir esta parte del homenaje, los asistentes vimos un video con una entrevista que le realizaron Antonio y Silvestre Díaz Landeros a don Gabriel Lima Velásquez, quien fuera amigo de Everardo, donde recordó algunos momentos de su convivencia y afirmó que lo admiraba por haber logrado vivir de la pintura, cosa que pocos artistas alcanzan, así como por su originalidad.

Issac Ramírez.


Luego de escuchar al violonchelista Issac Ramírez interpretar una pieza musical, la señora Leticia Márquez recordó a Everardo como un maestro generoso y manifestó su esperanza por que su obra se siga exhibiendo y no se olvide. La señora Virginia Jiménez agradeció a los organizadores del homenaje y pidió a quienes lo conocieron que lo recuerden con cariño.

Fuera de programa, el también pintor José Alfredo Jiménez, sobrino de Everardo, recordó los inicios de este último en Autlán, cuando compartieron espacio en una exposición en el ya cerrado Centro Cultural Autlán y llamó a sus alumnos a seguir su ejemplo de trabajo.

En el salón se expusieron algunos cuadros de Everardo, de distintas épocas, así como de algunos de sus alumnos.

viernes, 23 de mayo de 2025

Primera jornada de la VIII Semana Cultural Ernesto Medina Lima

Durante la inauguración. De izq. a der.: Magdalena Medina, Rosa Zolórzano y Carlos Preciado.

 El jueves 22 de mayo, día del aniversario luctuoso 18 de don Ernesto Medina Lima, el Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco (BSGEEJ) inició en el Museo y Centro Regional de las Artes las actividades de la octava edición de su semana cultural, que lleva el nombre de este personaje que fuera cronista de Autlán y fundador del dicho Capítulo. Con la asistencia de unas 30 personas, la jornada inició a las 19:00 horas.

Luego de un mensaje de apertura por el coordinador del Capítulo, doctor Carlos Adolfo Preciado Ortiz, y otro de Magdalena Medina Pelayo en representación de la familia de don Ernesto, la regidora del Ayuntamiento de Autlán, Rosa Esmeralda Zolórzano Gutiérrez hizo la declaratoria de inauguración de la semana cultural, para dar inmediatamente paso a la primera conferencia de la noche.

Salvador García frente al público.


Esta primera ponencia se tituló Recursos didácticos de educación para la sostenibilidad aplicada y fue presentada por el doctor Salvador García Ruvalcaba, socio de la BSGEEJ desde abril de 2022 y con experiencia de más de tres décadas en educación ambiental. Su exposición se basó en la explicación del método educativo de interpretación y cómo lo ha aplicado en nuestra región para enseñar a diversos grupos sociales a mejorar sus hábitos e impactar menos al medio ambiente con sus actividades cotidianas. Luego de un preámbulo en el que explicó el descubrimiento del teocintle en la sierra de Manantlán, suceso que desencadenó la creación de la Reserva de la Biosfera Sierra de Manantlán y de instituciones como la Estación Científica Las Joyas, el ponente narró cómo llegó a vivir a nuestra región, contratado para el laboratorio Las Joyas. Como una demostración del ya mencionado método de interpretación, compartió con los asistentes algunos elementos como fotografías, semillas de teocintle, huellas de diversos animales silvestres impresas en yeso y otros, que sirven para aumentar el interés del público sobre el tema que desarrolla el expositor. En este sentido, relató también algunos de los trabajos que ha realizado en los años que tiene desarrollando esta actividad educativa, en los que ha recurrido a técnicas como títeres, la composición de canciones sobre temas específicos, como los incendios forestales o el pájaro coa, entre otros. Desde luego, el doctor García Ruvalcaba mostró algunos de estos títeres y cantó unas canciones, para concluir con algunas reflexiones sobre la necesidad de un cambio radical de hábitos, basado en una disminución del consumo, para que el problema de la basura a nivel municipal se vuelva manejable.

Herramientas para educación ambiental.


Durante la conferencia de Orlando Ramírez.


La segunda y última conferencia de la noche estuvo a cargo de Orlando Israel Ramírez Ramírez, director del ballet La Grana y socio de la BSGEEJ desde julio de 2010. Su exposición se tituló Evolución y exhibición del jarabe tapatío y consistió en una explicación, con demostración incluida, del desarrollo de las formas de bailar y presentar en escena esta danza popular mexicana, así como del vestuario que los bailarines han utilizado a lo largo del tiempo. Para iniciar, explicó que la palabra jarabe viene de xarab, término árabe que sirve para nombrar una mezcla de hierbas y perfumes medicinales, al parecer en alusión a la dulzura del baile. El jarabe es un baile, explicó, que representa un ritual de cortejo, que en su origen, por la época virreinal, estuvo prohibido por la picaresca de sus letras y movimientos. Su zapateo vendría del de diversos bailes populares españoles; el jarabe estuvo compuesto originalmente por seis sones, en la actualidad son nueve.

Cierre de la conferencia, con demostración de jarabe tapatío.


Enseguida, el ponente explicó las características del baile y el vestuario del jarabe tapatío en diversas épocas, en algunas de las cuales una o varias parejas del ballet La Grana demostraban frente a los asistentes lo que su director acababa de explicar. De esta forma conocimos la versión que apareció en la película Allá en el Rancho Grande (1936), con vestido de china tapatía y que fue interpretado en esta ocasión por la pareja conformada por Francisco Simón y Laura Gutiérrez, y la versión que se popularizó en las décadas de 1960 y 1970, con vestido de percal y traje de charro de faena o de media gala. También se nos explicaron las características del jarabe en la época colonial, con sombrero tricornio, el de la época del México independiente, con traje de chinaco y vestido de china guanajuatense; el de la Revolución, con vestido de china tapatía que ayudó a popularizar la bailarina rusa Ana Pavlova en 1919, adaptándolo al ballet clásico, y el del nacionalismo, con vestidos más coloridos y con mayor vuelo. El expositor también mostró algunas variaciones que se han realizado buscando adaptar el jarabe tapatío a los grandes escenarios, como lo que ha hecho el ballet de Amalia Hernández. La ponencia concluyó con una interpretación de jarabe tapatío por varias parejas de bailarines del ballet La Grana.

jueves, 22 de mayo de 2025

La producción de azúcar y su impacto en la región, en el Cantinero Científico


 El miércoles 21 de mayo la librería Carlos Fuentes Autlán celebró una nueva sesión del Cantinero Científico, un programa de divulgación de la ciencia en el que los asistentes escuchan la exposición de un experto mientras toman una bebida refrescante. La sesión tuvo lugar en el patio central de la Casa Universitaria y reunió a unas 35 personas, iniciando a las 18:00 horas.

En esta sesión el ponente fue el doctor Arturo Moreno Hernández, académico e investigador del Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur), quien expuso el tema Caña de azúcar y su impacto en la región, donde expuso algunos datos estadísticos de la producción de azúcar en el ingenio Melchor Ocampo y cómo esta actividad ha tenido influencia, positiva y negativa, en las esferas económica, social y ambiental del valle de Autlán. Antes de iniciar su presentación, comentó que tiene varios años trabajando este tema y que la Universidad debe aportar soluciones y no solo señalar los problemas que existen. Dijo también que el ingenio ha traído progreso y derrama económica, pero es necesario que este progreso tenga una moderación.

En cuanto al aspecto económico, expuso que Jalisco es el segundo lugar nacional en producción de azúcar, solo después de Veracruz, con 7 millones 733 mil toneladas en 2020. El ingenio Melchor Ocampo es de los más productivos, con 119.8 toneladas de caña procesadas en 2022. Esto produce la circulación de alrededor de 2,155 millones de pesos en la región, derivados del pago a los productores cañeros. Para poner en contexto esta cantidad, dijo que el CUCSur tiene un presupuesto, para 2025, de 288 millones de pesos, nueve veces menos que el dinero que produce el ingenio. Este impacto económico puede provocar también una afectación en el caso de que baje el precio de la caña, como se espera que ocurra en el próximo año.

En cuanto al ámbito social, el ponente expuso que llegan al valle de Autlán a trabajar en el cultivo de la caña trabajadores migrantes de otros estados, sobre todo de Guerrero, Oaxaca y Veracruz, algunos de los cuales se han quedado a vivir aquí con sus familias. En el ingenio trabajan, en números redondos, 600 empleados y de 100 a 200 obreros, además de 2,300 a 2,500 productores de caña. En este sentido, dijo que es necesario revisar sus condiciones laborales y que se cumpla, al menos, con lo mínimo que marca la ley laboral.

El tema ambiental es el más afectado por la actividad azucarera, con tareas como la quema de caña, que es un proceso que prepara la planta para un corte más seguro y eficiente y para la generación de azúcares que favorecen la producción de caña ya en el ingenio. Esto causa un impacto fuerte en el ambiente, mediante la contaminación del aire, con la consiguiente merma en la salud humana, y la muerte de animales. Aunque hay cosechadoras en verde en la región, el ponente dijo que algunos productores no quieren usarlas porque se merma su rendimiento al cortar demasiado abajo de la planta y por dejar una capa de residuos de los que se debe disponer correctamente, aumentando los costos. Para esto también se han desarrollado soluciones, como la aplicación de microorganismos para la degradación de los residuos.

Para concluir, el doctor Moreno afirmó que se deben seguir buscando opciones de manejo productivo de la caña de azúcar, reduciendo el uso de agroquímicos, manejando eficientemente el agua, entre otras tareas. Se debe buscar una producción más limpia que permita continuar con esta actividad económica, fundamental para la región.

miércoles, 21 de mayo de 2025

6ª Muestra Escénica de la licenciatura en Artes

Necrófago.

 El martes 20 de mayo los alumnos de la licenciatura en Artes, en la especialidad de Artes Escénicas, presentaron una muestra de su trabajo durante el semestre en una velada de danza contemporánea que se desarrolló en el Aula Magna del Centro Cultural José Atanasio Monroy, dentro del Centro Universitario de la Costa Sur. La muestra comenzó a las 18:45 horas y tuvo una asistencia de más de 150 personas.

Los alumnos, dirigidos por la profesora Nora Margarita Pérez Corona, presentaron 18 coreografías originales, que fueron preparadas individualmente bajo la guía de su maestra a lo largo del semestre. El tema general de este trabajo fue la obra del cineasta, músico y artista plástico estadounidense David Lynch, fallecido en enero pasado, y llevó como título El surrealismo de David Lynch. Cada alumno desarrolló su coreografía por completo, incluyendo la selección de la música, el vestuario y la escenografía. Este trabajo incluyó una investigación de la obra de David Lynch, que sirvió de base a la creación de la coreografía.

Las coreografías que vimos en esta muestra son muy variadas en cuanto a la propuesta general, la cantidad de bailarines, la iluminación y la música, así como en el uso en algunas de ellas de una proyección de imágenes y video al fondo del escenario e, incluso, el recuro de la música en vivo, que complementan la presentación. En general, se trata de composiciones muy bien logradas y ejecutadas, en las que se despliega la creatividad y los recursos obtenidos en la licenciatura.

La lista de las coreografías presentadas es la siguiente:

1.- Necrófago, de Nora Margarita Pérez Corona, con la inclusión de un ensamble de cinco guitarras.

2.- Las musas de Lynch: permanencia efímera, de Judith Alejandra Huitrón Bernal.

3.- Revolución, de Julieta Monserrat González Gómez.

4.- A million dreams, de Delia Margarita Dávila Chavarín.

5.- Money, de Evander Nazul Castorena Carrillo.

6.- Probabilidades: loca vida, de César Omar Gómez del Castillo.

7.- Nadie está listo, de Rodolfo Ariel Reyes Hernández.

8.- ¿Hola?, de Hilda Lucía Contreras Rosales.

9.- Melancolía, de Nora Margarita Pérez Corona, con la pianista Irene Teresita Castillo Santana tocando en vivo.

10.- Susurros del viento, de Camila González Bustos.

11.- No soy un monstruo, de Alondra Yessenia Camarena Naranjo.

12.- Susurros de un corazón, de Julieta Monserrat González Gómez, con la ejecución de guitarra por César Antonio Pelayo Campos.

13.- Almas opuestas, de Camila González Bustos.

14.- Entre sombras y ruido, de Rania Sibila Ortiz Cristerna.

15.- Inconsciente, de Andrea Cecilia Vargas Robles.

16.- I know, de Eduardo Flores Güitrón.

17.- Rojo pesadilla, de Jair Alexander Anguiano Montes.

18.- Limbus, de Nora Margarita Pérez Corona.

En la muestra participaron, además de los músicos ya mencionados, los guitarristas Hirepan Solorio Farfán, Glen Darío Franco López, Luis Gerardo Urdiano Basurto y Juan Gerardo González, el bajista Efrén Arturo Ramírez Mejía y Judith Alejandra Huitrón Bernal, quien incluyó un pasaje de violín en su coreografía, ejecutado por ella misma.

No soy un monstuo.

Además de los autores de las coreografías, que participaron en sus obras como bailarines, estuvieron en escena también Mariana Enríquez Montes, Karla Monserrat Esquivez Ibarra, Leticia Yuritzi Cardona Hernández, Emma Mahetzy Lozano Collazo, Fátima Cristina Gómez Michel, Juliana Guadalupe Moreno Ponce, César Antonio Pelayo Campos, Jasiel de Jesús Llamas Villaseñor, Ángel Daniel Gutiérrez Zepeda, Hugo Rubeli Roblada Flores y Aarón Alvarado Abundis.

Todos ellos bajo la dirección general de Nora Margarita Pérez Corona.

La danza contemporánea no es una disciplina que se exhiba constantemente en la región, esperamos que la formación de profesionales en ella poco a poco mejore la oferta y, con ella, su conocimiento entre el público.

Quinta serenata de la temporada 2025 en el kiosco del jardín Constitución

Mariachi Azteca

 La noche del domingo 18 de mayo tuvo lugar en el jardín Constitución, por quinto domingo consecutivo, una serenata organizada por el grupo cultural La Banca, que busca dar al centro de Autlán una mayor vitalidad en las noches dominicales, ante el fenómeno que se ha ido presentando de un par de décadas a la fecha, en que los autlenses hemos abandonado este espacio público para el ocio. El caso es que en esta quinta serenata del año se presentaron dos grupos musicales de los favoritos del público de la región: el Mariachi Azteca de Alex Casillas y Los Periquines, de El Grullo. La música comenzó a las 20:17 horas, luego de resolver algunos problemas técnicos, y se desarrolló ante unas 150 personas.

Le tocó al Mariachi Azteca abrir la velada, tocando el son del Gavilancillo. Con una formación de seis violines, dos trompetas, vihuela, guitarrón y muy buenas voces, el mariachi interactuó por más o menos una hora con el público que acudió a la serenata, con un diálogo constante que incluye bromas y hacer cantar a algunas personas algún trozo de canción, así como complacer sus peticiones de música. El repertorio del mariachi no fue abundante en sones, a pesar de cómo abrieron su presentación, y sí de cancioncitas románticas de autores como Leo Dan que, si no son muy cercanas a la tradición del mariachi, sí lo están, y mucho, del gusto del público, que es el que paga.

Los Periquines.


Luego de una intervención del cronista municipal, que recordó el centenario luctuoso de Casimiro Castillo y el papel que jugó el agrarismo en la nivelación social de Autlán y la región, subieron al escenario los integrantes del grupo Los Periquines, grupo musical versátil con más de 30 años de trayectoria y un gran reconocimiento en la región. Su alineación incluye tres guitarras, bajo, acordeón, percusiones y saxofón, además de las voces, y abrieron su concierto con la pieza Quiero abrazarte tanto, de Víctor Manuel. El grupo tocó durante aproximadamente una hora para un público animado, que coreó algunas de sus interpretaciones, logrando el principal objetivo de La Banca, que ya mencionamos al inicio de esta entrada.

Con esta serenata llegamos a la mitad de la temporada, que se compone de diez veladas.